miércoles, 30 de mayo de 2018

El hijo prodigo

     
                                                   


            La parábola del hijo prodigo es una de las más hermosas que Cristo narra en el Evangelio, para explicar el perdón de Dios hacia las ingratitudes de los hombres. En esta narración hay un hombre que es un rico hacendado con dos hijos. Uno de ellos le pide, en vida, la parte de la herencia que le corresponde y el padre se la concede. El hijo se marcha a otro país donde derrocha el dinero insensatamente viviendo a todo lujo. Cuando se le acaba el dinero, se ve solo, pobre y hambriento. Tiene que trabajar cuidando cerdos para conseguir un trozo de pan que comer. Entonces se da cuenta de la barbaridad y la estupidez que ha cometido; decide volver a su casa para decir a su padre que ha actuado muy mal y suplicarle que, al menos le de un empleo en la hacienda como un trabajador más, sin que le considere su hijo. Pero las cosas no son así, el padre siempre estuvo esperándole y cuando le ve llegar corre a abrazarlo; prácticamente no escucha lo que le dice su hijo, sino que ordena a los otros criados que le vistan bien y preparen una fiesta para celebrar que ha recuperado a su hijo. El otro hijo se encontraba en el campo con otros trabajadores, y al volver se encuentra con la fiesta; al enterarse que es por el regreso de su hermano se indigna y le reprocha a su padre que haga esa celebración con el hijo que ha derrochado media hacienda y por el contrario, él mismo, que siempre ha sido un hijo fiel, nunca ha tenido un detalle para él. El padre le hace ver a su hijo que habían perdido a su hermano y lo habían recuperado, no solo físicamente, sino en todos los sentidos y que él, el hijo fiel, siempre estaba con su padre y era su apoyo fiel. La parábola nos enseña que Dios se alegra cuando un pecador enmienda su vida, al igual que el padre se alegró al recuperar a su hijo perdido. 
          El objetivo de ésta parábola es explicar el perdón de Dios hacia el hombre pecador, sin embargo podemos profundizar aún más en ella y vamos a encontrar detalles muy sorprendentes. Después de leer ésta narración podemos decir que, al principio de la historia, el padre, el hacendado o empresario no tenía ningún hijo, lo que tenía era un administrador y un vividor o sinvergüenza. Eran sus hijos biológicos, el padre los quería (amor paternal), pero no había amor de los hijos al padre (amor filial) , por lo que se puede decir que no tenía hijos, y los dos hermanos se detestaban entre si.
        El hijo vividor se dedicaba a eso, a vivir y a no trabajar. Su padre no era más que la persona a quien pedir el dinero para sus juergas, y su padre se lo daba por que le quería. Su hermano era un idiota que solo sabía trabajar y no hacía más que reprocharle que era un holgazán y un parásito. El hijo administrador era eso, un administrador, buscaba que la empresa diese beneficios. Este hijo era el apoyo de su padre en el funcionamiento de la empresa, y como su padre ya era mayor, casi todo el peso de la hacienda recaía sobre él. El hijo administrador se sentía dueño de la empresa y solo tenía 2 inconvenientes para ello: su padre y su hermano. Su padre tenía que fallecer algún día, solo era cuestión de tiempo, y para entonces, solo Dios sabe que medios emplearía para eliminar a su hermano, pues no iba a permitir que dilapidase la mitad de la empresa.
           Este hijo golfo tuvo la brillante o estúpida idea de, en vez de pedir dinero de vez en cuando, pedirlo todo de una vez; pedir la parte de la herencia que le correspondía, que por ser una hacienda o empresa tenía que ser muchísimo dinero. Con ello, el mundo estaría a sus pies, podría estar lejos de su hermano detestable y del tonto de su padre, viviendo a su manera. Para su sorpresa, su padre accedió con facilidad, viéndose con un montón de dinero encima. Fue tomar el dinero y correr.






           El hijo pródigo no solo era un holgazán y un vividor, sino un completo irresponsable y un estúpido de campeonato. Todo el dinero que se llevó lo fue perdiendo día a día. Sacaba de la bolsa sin mirar siquiera lo que le quedaba. Y llegó el día en que se le acabó el dinero, era de esperar, nuestro hombre no se lo creía; tanto dinero tenía que le parecía que no se acabaría nunca. A la falta de dinero se sumó una situación de hambre y crisis en el país donde estaba, y empezó a sufrir algo nuevo para el: el hambre; con suerte consiguió un trabajo cuidando cerdos, que no ganaba ni para comer.
          En aquella situación tan triste, es cuando por fin, a nuestro hombre se le abrieron los ojos y vio, no solo que había echado su vida al arroyo, sino lo miserable que había sido, con su padre, con su hermano, con todos los que alguna vez le habían mostrado algo de afecto; se lo tenía bien merecido. El daño ya estaba hecho, pero había que asumir las consecuencias. Mi padre no va a querer recibirme en casa, mi hermano menos, pero yo no les voy a pedir eso, sino que el perdón por el daño que les he hecho y que me admitan como un trabajador más de la Hacienda, sin ser ya de su familia, es lo único digno que puedo hacer.
          El hijo pródigo emprendió el camino de regreso a casa, lleno de vergüenza y de tristeza, pero sabiendo que era lo correcto. Por su parte el Padre, nunca olvidó a su hijo, siempre se quedaba mirando el camino por el que se marchó de casa, queriendo ver la imagen de su hijo marchándose- ultima que vio- e ilusionándose con la imagen de su retorno. Por ello, uno de esos días que contemplaba el camino, como siempre, al ver a lo lejos la figura de su hijo, no se lo podía creer, era él, que volvía. Tenía que comprobarlo y fue corriendo hacia él. El hijo le vio y sintió un tirón del corazón que le hizo correr, y rápidamente, ambos se fundieron en un abrazo. El hijo se desprendió de su padre para decirle las palabras que había preparado para éste momento; sin embargo, al hablar, vio que su padre no le escuchaba, que le cogía de la mano y le llevaba a la casa llamando a todos para decirles que su hijo había vuelto, que había que hacer una gran fiesta para celebrarlo. Y así fue, los criados le bañaron, le vistieron elegantemente, y prepararon un gran banquete con lo mejor de la casa y la música más alegre.
           El hijo administrador se encontraba dirigiendo los trabajos de la hacienda en el campo y, al regresar a casa, se encontró con la sorpresa de una gran fiesta con música e invitados. Cuando se enteró que el motivo de la celebración era la vuelta de "su hermano", no podía creerlo; una mezcla de rabia y odio se adueñó de su corazón; quería entrar a la casa a decir a todos la clase de hermano que tenía y lo idiota que era su padre por agasajarle con la fiesta, pero prefirió quedarse al margen de todo, fuera de la casa. Su padre le vio, fue a hablar con él y entonces el hijo le hablo de ésta manera:
             - ¿Como has podido hacer ésta fiesta para ese miserable? ¿Es que no sabes el dinero que hemos perdido por su culpa? Tardaremos mucho tiempo en recuperarlo. ¡Tenías que echarle a los perros! ¿Has perdido la cabeza? ¿Es que quieres que nos arruine del todo? Esta hacienda funciona gracias a mi, siempre estoy contigo trabajando en ella y nunca te he pedido nada, nunca me has dado nada.
           - Escúchame hijo - le dijo el padre - Ese miserable es mi hijo y tu hermano, y ambos le habíamos perdido. No le perdimos cuando se marcho con todo el dinero que le di, ya le habíamos perdido hace mucho tiempo; pero hoy le hemos vuelto a encontrar, hoy, de nuevo, ésta con nosotros, y ésto hay que celebrarlo. Pero hay algo más, ésta fiesta no es solo para tu hermano, también es para ti; porque hoy no he encontrado a un hijo que perdí sino a dos. - El hijo administrador le miró sorprendido- Siempre has estado conmigo, pero te ha faltado esa cercanía y esa confianza de hijo para hablarme de las cosas que te gustan, como el hacer una fiesta con tus amigos; y ésto también me hace feliz a mi. Hoy volvemos a ser una familia.
                 Padre e hijo entraron en la casa y se dirigieron al hermano pródigo. Cuando éste vio aparecer a su hermano, lleno de vergüenza, quiso retirarse, pero su hermano fue más rápido, le agarró del brazo y le dio un abrazo. Cesó la música, todos callaron y se hizo un silencio.
                  La fiesta continuó hasta muy tarde. Aquel día el padre había recuperado a sus dos hijos. Había recibido mucho más que todo el dinero que perdió por la marcha de su hijo pródigo, y un padre ¿cuando está dispuesto a dar por tener el amor de sus hijos y su familia? 







                           




                 

lunes, 16 de abril de 2018

No tenemos otro rey que el Cesar



          La famosa frase "No tenemos otro rey que el Cesar" fué dicha por la turba de judios, manipulada por las autoridades religiosas de Jerusalén, que pedían a toda costa la muerte de Cristo, cuando Pilato les preguntó ¿A vuestro rey voy a crucificar? Con tal de conseguir su propósito, los judíos se declaráron súbditos fieles de Roma- a quien tanto odiaban- renunciando a su propia identidad política y a sus aspiraciones de tener un reino poderoso que expulsase a los romanos; todo un ejemplo de renuncia a los principios más valiosos cuando se está dominado por el odio y la cerrazón. Años después, siendo Tito el emperador, Israél, que había sido un reino títere al servicio de Roma, en el que los judíos conservaban su templo y su religión, fue convertido a sangre y fuego en una provincia romana, sin templo y sin nada. Se cumplió el deseo que gritaron al condenar a Cristo "Caiga su sangre sobre nosotros y nuestros hijos"
          En la actualidad la sociedad en que vivimos sigue diciendo, sin gritar y sin fanatizar que no tenemos otro rey que el Cesar, pero ¿Quien es el Cesar? En el siglo I, el Cesar era el Imperio Romano, que además era, prácticamente el mundo conocido de entonces, quitando otros imperios como el persa o los mismos bárbaros más allá del Limes del territorio de Roma. Todo el mundo pertenecía a Roma, y a ella había que contribuir con el pago de impuestos. Actualmente el Cesar, en un mundo tan globalizado en el que vivimos es una amalgama formada por los jefes de estado más poderosos (presidente de USA, China y Rusia, Unión Europea), instituciones como el grupo G-8, la ONU y las empresas multinacionales más poderosas. El Cesar del siglo XXI es el Cesar-Sistema, cuya capital se reparte entre New york, Peking, Bruxellas, etc. Todos pertenecemos a éste Sistema politico-económico, al que tenemos que contribuir con nuestros impuestos y del cual recibimos el empleo y la Seguridad Social con las pensiones, la sanidad, educación, infraestructuras y obras públicas, etc. De ésta manera, la vida está completamente organizada, los miembros de la sociedad o del Sistema, solo tienen que entregar su trabajo e impuestos- y el voto cuando hay elecciones-  y a cambio reciben todo lo que necesitan para vivir. El resto del tiempo lo pueden dedicar al ocio y tiempo libre y "A vivir que son 2 días", por eso "No tenemos otro rey que el Cesar-Sistema"






         Pero realmente, ¿el Sistema nos provee de todo lo que necesitamos para vivir? Porque el Imperio Romano no funcionaba como debía ser, estaba basado en la esclavitud, en la que una parte de la sociedad tenía derechos y vivía bien, en contra del resto (esclavos), que no tenían derechos, vivían mal y eran los que trabajaban. El actual Cesar-Sistema estableció una Declaración Universal de los Derechos Humanos, eliminando la esclavitud, entre otras cosas; aunque ello no impide la explotación laboral, la explotación sexual de las mujeres (incluso niñas), el apoyo a regímenes políticos dictatoriales por motivos políticos y económicos, el mantenimiento de una dualidad pobres-ricos, el desprecio por el Medio Ambiente y tantas otras cosas negativas de nuestro Sistema al que pertenecemos. El Sistema no funciona, pues de lo contrario no habría tanta pobreza, tanta exclusión social, ni tantos muertos en conflictos armados por todo el Mundo.
        Hay personas que se denominan Antisistema y denuncian todos la pobreza y explotación humana ante las autoridades de los poderosos, como las manifestaciones antiglobalización, realizadas en las cumbres del G-8. El problema es que sus acciones no van más allá de los cajeros automaticos que destrozan, el mobiliario urbano que rompen y los policías que dejan heridos. Estas personas no resuelven los problemas del Sistema y sus dirigentes (políticos de ultraizquierda) están en los parlamentos, cobrando su sueldo del Sistema al que ellos combaten, todo un ejemplo de hipocresía.
             No tenemos otro rey que el Cesar-Sistema, pero cuando nos encontremos solos en la vida, sin empleo y hasta sin casa, ¿el Sistema nos va a ayudar? pues unas veces si, pero otras veces (y son muchas) no; y si no fuese por instituciones como Caritas, mucha gente se quedaba sin comer un plato de comida caliente; y si no fuese por muchas instituciones benéficas - Organizaciones No Gubernamentales, no del Sistema- en muchas regiones de los llamados países del 3º Mundo, no habría ni sanidad ni educación.
             Por otra parte ¿Que quiere decir que tenemos un rey u otro?Los reyes actuales (España, Gran Bretaña, Japon, etc) son monarquías parlamentarias reguladas por una Constitución de sus respectivos estados. Son el Jefe del Estado, y aunque conservan el titulo de Rey, se trata de un concepto ligado al pasado. El Rey es aquel a quien se debe dar la hacienda y la vida, como dice Calderón de la Barca en "El Alcalde de Zalamea", dar incluso el sentimiento; eso es lo que pretendía el Imperio Romano, porque el emperador no solo era su rey, sino también su dios. Cuando decimos que mi rey es una u otra persona (familia, ídolo deportivo, afición, etc) es porque en él o en ello ponemos nuestro corazón. Si nuestro rey solo es el Sistema, eso quiere decir mi rey soy yo, solamente yo, solo vivo para mi, no me complico la vida por los demás, "A vivir que son 2 días". Pero volvemos a preguntarnos, al cabo de esos 2 días, al llegar a nuestra ancianidad, al encontrarnos sin recursos, al necesitar un amigo, ¿entonces que?

                   
                         

             Hay personas que dicen que hay que dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios, porque si tienen otro rey. Estas personas viven y trabajan en el Sistema, contribuyen con sus impuestos y con un buen comportamiento cívico, pero saben que el Sistema tiene muchos huecos que hay que tapar. El Sistema no les va a pagar por su trabajo extraordinario, se lo va pagar su otro rey, el Rey de verdad y no una amalgama, porque no es más que un gigante con pies de barro o un potáge de verduras. Estas personas entienden que no se puede vivir mirando el ombligo propio; el bien que hagamos, hecho está y el bien que no hagamos, nadie lo hará; lo que importa no es la cantidad de obras que se hacen, sino el amor puesto en ellas (Sta Teresa de Calcuta). Este Rey no es otro que el del Amor, la Belleza, la Solidaridad, la Alegría, el Buen Humor y todas las cosas positivas que se nos puedan ocurrir; su cuna es un pesebre y su trono una cruz.

                                     







                                             

lunes, 26 de marzo de 2018

La Pasión

     
          La Pasión de Cristo es una película dramática y cristiana del año 2004, que narra el sufrimiento de Cristo desde la oración en el huerto de Getsemaní hasta su muerte y resurrección. Los protagonistas principales de la misma son Jim Caviezel como Cristo, Maia Morgenstern como Virgen María y Monica Belucci como María Magdalena. Dirigida por Mel Gibson y rodada en los estudios CineCita de Roma; el guión del filme sigue los evangelios canónicos, pero sobre todo, esta basado en el libro "La amarga pasión de Cristo" sobre las visiones de la beata Anna Katharina Emmerick.
           Sobre la vida de Cristo se han hecho y se siguen haciendo muchas películas, pero la cinta de La Pasión puede considerarse única entre todas las de su género, por ser la más violenta (violencia hacia Cristo) y por estar rodada en arameo (lengua hablada en Israel en tiempos de Cristo) hebreo y latín. Es precisamente el tema de la violencia y la sangre, lo que supuso una controversia  cuando La Pasión se estrenó en los cines. Entonces hubo personas que consideraron el filme excesivamente violento, exagerado e incluso antisemita; sobre todo, habiendo sido dirigida por Mel Gibson, calificado por muchos como católico ultraconservador.
           Es cierto que la película es violenta, pero también es cierto que no exagera. Basta examinar la historia y saber como era la flagelación que practicaban los romanos, los instrumentos que empleaban para ello y la crueldad que ponían en éste tormento. Ahí está la Sabana Santa, que tiene muchísimas marcas de flagelo romano, suficientes para matar a un hombre. Hay que recordar por otra parte, que las autoridades religiosas judías (autores intelectuales de la muerte de Cristo) estuvieron maltratando a Jesús, desde que le arrestaron en el huerto de los olivos hasta que le llevaron a Pilato, todo lo que pudieron y más; que cuando lo vieron flagelado (Ecce Homo) y medio muerto, no se conformaron con ese castigo y exigieron su crucifixión para terminar de matarlo; auténticos modelos de malvados. La película no exagera absolutamente nada, relata el sufrimiento de Cristo con pelos y señales. No es antisemita, porque los judíos de hoy en dia no tienen nada que ver con Anas, Caifas y todos sus secuaces, salvo que son judíos, como lo era el mismo Cristo. 
         

     
         La Amarga Pasión de Cristo, libro en el que se basa fundamentalmente la película, trata de  las visiones de Katarina Emmerick, una monja agustina alemana que vivió de 1774 a 1824. Katarina nació en una familia pobre de recursos pero rica en piedad cristiana. Desde niña empezó a tener visiones que se continuaron toda su vida. Trabajó unos años de costurera y sirvienta, antes de ingresar en un convento a los 28 años de edad; siendo religiosa sufría éxtasis mientras oraba. En 1812 el convento fué cerrado y ella pudo ir a la casa de una viuda, hermana del sacerdote que era su confesor. A partir de entonces aparecen los estigmas en Katarina y permanece confinada en cama. Los estigmas de ésta monja fueron investigados por una comisión episcopal, la cual envió a un escritor, el poeta Clemens Brentano a visitarla.  Brentano registró todas las visiones de Katarina, llenando 40 volúmenes que dieron lugar a 2 libros "La Amarga Pasión de Cristo" y Vida de la Bienaventurada Virgen María", publicados en 1833 y 1852


           Podemos pensar que Katarina fue una pobre mujer, pobre de familia y pobre de vida por su enfermedad y sin embargo recibió el regalo de las visiones de la pasión de Cristo, porque cualquiera no recibe éste regalo, porque, aunque son visiones- algo considerado personal y subjetivo- leyendo el libro de las mismas, nos damos cuenta que son visiones bastante creíbles, que lejos de distorsionar la realidad histórica de Cristo, la complementan. En éstas visiones de Katarina, se nos relatan aspectos tan sorprendentes como el sufrimiento de Cristo en Getsemaní, en donde uno de sus mayores dolores era ver los futuros pecados de la humanidad, sobre todo los que iban a cometer las personas que iban a formar parte de su Iglesia. También vemos como los soldados romanos (pelotón de ejecución de Cristo) entre los que estaba Longinos, fueron quienes mejor trataron a la Virgen María y a las santas mujeres que con ella estaban en el Calvario, al morir Cristo.

       


        La película es violenta y tierna al mismo tiempo, no hay más que ver la famosa escena en la que La Virgen María se encuentra con Cristo a llevar la Cruz y éste cae por el peso de la misma, escena que se superpone con otra de una caída en el suelo cuando Cristo era un niño, y la Virgen corre de la misma manera; o también la graciosa escena de la mesa que esta haciendo Jesús en el taller de carpintería. 
        Del director Mel Gibson, hay que decir que tiene sus pecados como cualquier otra persona, pero todo el derecho del mundo a ser como es, porque hay otras personas católicas famosas, de ideología políticamente de izquierda y nadie les critica por ello, por tanto que no critiquen a Gibson . En una entrevista, Mel afirmó que quería que la película fuese extrema para mostrar la enormidad del sacrificio, y que se viese que Alguien soportó todo ello y sin embargo continuó trasmitiendo amor y perdón, incluso después de un dolor, sufrimiento y ridiculización extremos.
     
        Para saber más:

        Beata Catalina Emmerick

       La Pasión de Cristo. Wikipedia







                                            




jueves, 8 de marzo de 2018

Chiara luce y Sagrarito



        ¿Es posible sonreir y ser feliz cuando se sufre una dolorosa enfermedad o cualquier otra situación de sufrimiento permanente? La respuesta parece muy clara a priori: no se puede sonreir ni ser feliz, pues de lo contrario seríamos unos masoquistas. Hay un dicho que afirma que "a mal tiempo buena cara"; se emplea sobre todo, cuando llueve y estamos de fiesta; sin embargo el agua llena los pantanos, que son la base para el regadío y la producción de electricidad, y todos coincidimos en que nuestro ánimo no se puede poner gris como las nubes que hacen llover.
         A mal tiempo buena cara; ante una situación de sufrimiento, sobre todo por enfermedad, nuestro ánimo no puede quedar doblegado y hay que dar la vuelta a la situación, por algo tan elemental como que hay que vivir. Hay muchas personas que, las situaciones de sufrimiento las llevan con dignidad e incluso alegría, ejemplo de ello fueron 2 chicas Chiara Badano, italiana y Sagrarito Fernandez, española.
        Chiara Badano nació en una familia sencilla y cristiana en 1971. Sus padres trataron de enseñar a su hija a amar y preocuparse por las personas que tienen necesidad. Chiara conoció el movimiento cristiano de los Focolares, en el cual participo los pocos años que vivio. Era una joven alegre, que disfrutaba con el tenis y otros deportes, así como los pasatiempos habituales de cualquier adolescente, pero también con una sensibilidad espiritual creciente.
      De su participación en el movimiento de los Focolares, fue muy importante la relación con la fundadora de éste movimiento Chiara Lubicht. Chiara Badano sentía que ser cristiana no solo consistía en creer en Jesús, sino en amarlo de verdad. De ésta relación surjio un nuevo nombre para la muchacha: Chiara Luce, porque ella era la luz de la alegría.
      A los 16 años, a Chiara se le diagnosticó un cáncer oseo (osteosarcoma), bastante doloroso. Desde el 1º momento Chiara vio que tenía que aceptarlo por amor a ese Jesús que ella tanto quería; "Si tu lo quieres yo también lo quiero" se dijo a si misma, y su sufrimiento tenía que ser un ofrecimiento personal. En el hospital caminaba con otra paciente para ayudarla a vencer su enfermedad; algunos amigos que iban a visitarla al hospital para animarla, en realidad eran ellos quienes salían animados por ella. Uno de los médicos Antonio Delogu dijo "a través de sonrisa y sus ojos llenos de luz, nos mostró que la muerte no existe, solo la vida. Chiara murió un 7 de noviembre de 1990; fue declarada venerable y más tarde beatificada por la Iglesia en 2010.



      

         Sagrario Fernandez Jimenez "Sagrarito" fué una chica toledana, agradable y sonriente. Nació en 1966 en un hogar cristiano, era una chica alegre a quien le gustaba jugar y estudiar, quería a todos y todos la querían a ella. En su vida no hizo nada de especial, como cualquier otra niña: la familia y el colegio.Tenía una especial sensibilidad hacia los pobres y a ello dedicaba mucho dinero de su paga semanal "Cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis pequeños, conmigo lo hicisteis", estas palabras del Evangelio resonaron enormente en su corazón. Era una chica profundamente cristiana "A Jesús en cualquier momento le doy la lata"
      Un cáncer se adueño de su cuerpo, aunque no de su vida, ni de su alegría, a pesar de que le faltasen fuerzas para ello. Sagrarito entendió que su sufrimiento no podía ser inútil, debía ser ofrecido y podía servir, hasta para acabar con una guerra.
      Sagrarito sufrió 3 operaciones que intentaron salvar su vida, más bien fueron 3 pasos que la acercaron a ese Jesús que ella tanto quería; "amar sufrir, siempre sonreír" decía ella, solo era una niña. Sagrarito dejo de vivir un 20 de Febrero de 1979, o mejor dicho empezó a vivir para siempre, no había cumplido los 13 años.
      Chiara y Sagrarito querían vivir fisicamente, como cualquier otra persona, pero sobre todo querían vivir desde el corazón y el amor. Podemos pensar que ¿Como es posible que Dios permita el sufrimiento de estas chicas, que tanto amor y fe le han demostrado? Con toda seguridad estas 2 chicas contestarían al unísono"No habéis entendido nada" porque un cristiano tiene que testimoniar la alegría y la Fe en la situación que se encuentre, sea cual sea, y la enfermedad es una de ellas, porque forma parte de la vida; además, Chaira y Sagrarito, en el cáncer, dieron lo mejor de si mismas: su alegría y testimonio cristiano. 
       Chiara y Sagrarito no hicieron nada importante en la vida: carreras universitarias, profesiones, fundar asociaciones de católicos, etc, no pudieron hacerlo; lo que si hicieron fue ser una sencilla "explosión de alegría"


wikipedia Chiara Badano

Catholic.net/Chiara Badano




sábado, 10 de febrero de 2018

Vivir un día cada día





      Dicen las estadisticas que de cada cien habitaciones de los hospitales, cincuenta están ocupadas por pacientes con enfermedades nerviosas y mentales, por pacientes que se derrumbaron bajo la abrumadora carga del ayer y de los temidos mañanas. La mayoría estarían sanos si hubieran vivido un solo día cada día
    El escritor Carlyle dijo unas palabra mágicas para vencer todo tipo de preocupaciones "No desanimarse por el pasado ni angustiarse por el futuro, sino vivir con entusiasmo el presente" La norma no es fácil cumplirla, pues solemos vivir en otros tiempos que no son los nuestros. Hay que reconocer que el pasado ya pasó, el futuro no ha llegado y lo único que tenemos es el presente.
      Las personas tenemos la manía o el defecto de vivir muchos días en unos solo. El ejemplo más claro es en año nuevo, con todos los propósitos que hacemos ese día, para que más tarde, no cumplir ninguno; de ésta manera, en el 1º día, ya vivimos todo el año sin dejarlo empezar. No sería mejor hacer los propósitos cualquier día del año en lugar de dejarlos para Nochevieja?
      Vivimos siempre pensando en el pasado, en lo mal que nos ha ido y, como si no hubiésemos hecho cosas buenas, y vivimos pensando en el futuro, en lo que tenemos que hacer y como va a ser y si nos ira bien o mal; y mientras tanto, el presente se pasa por delante de nuestras narices sin enterarnos. Cuantos días sin vivir, sin pensar, sin reir, sin querer a las personas que están a nuestro lado.
       No hay que renegar del pasado sino aprender de él y hay que preparar el porvenir sin ansiedad y sin afanarse. Hay que ser previsor , pero no se puede organizar en un día lo que vamos a hacer los próximos 30 años. Lo que importa no es lo que hemos hecho, que ya esta hecho, ni lo que vamos a hacer, porque no esta hecho, sino lo que hacemos ahora, en el presente actual y a muy corto plazo.
       En la oración del Padrenuestro se pide nuestro pan de cada día, no de todo el año; y el Evangelio nos dice que "No os preocupéis por el día de mañana, que cada día tiene su afan"
     Felices los que viven un día cada día, una hora cada día, felices los que viven y gozan cada momento.