sábado, 17 de octubre de 2020

las vidas de los negros importan

               

              El movimiento Black Lives Matter (las vidas de los negros importan) es una organización, cuyo objetivo es la lucha contra el racismo y discriminación que sufre la población afroamericana en USA. Este movimiento, nacido en 2013, se ha hecho muy conocido, debido al asesinato del ciudadano George Floyd por un policia blanco en Minneapolis (Minesota) el 20 de Mayo de 2020. La organización BML inició entonces una serie de protestas ciudadanas, que se desarrollaron por todo el país norteamericano. Su repercusión ha sido tal que ha traspasado fronteras, llegando a ciudades europeas como Londres, Paris o Madrid. La protesta ciudadana es un derecho legítimo, pero dentro del orden publico. Son inaceptables los enfrentamientos a la policia, la rotura de mobiliario urbano, el derribo de estatuas y el saqueo de comercios; porque éstos saqueadores, que son una minoría, aprovechan los disturbios de las protestas para cometer sus delitos.- Hay que recordar que en mitad de los saqueos, al amparo de éstas protestas se ha producido algún asesinato y el asesino no era blanco- Es condenable el asesinato de G. Floyd - y su asesino ha recibido su pena por ello- pero también son condenables los desordenes en las protestas. Por ello y porque BLM tiene una ideología concreta, no toda la población afroamericana de USA comparte éstas protestas. Entonces surge la pregunta de si realmente a BML le importan las vidas negras o es una plataforma para otros objetivos de tipo político o ideológico.




             En el siglo XVII, en Cartagena de Indias (Colombia) vivió una persona a quien las vidas negras importaban de verdad: San Pedro Claver. Originario de España, concretamente de Cataluña. Pedro Claver, jesuita llegó a Cartagena de Indias en 1610. En 1616 empezó a trabajar en la catequización de los esclavos negros junto a otro sacerdote, El P. Sandoval. Esta labor le influyó al realizar sus votos como jesuita en 1622, en la que consignó "Pedró Claver, esclavo de los negros para siempre" y a ellos dedicó toda su vida.
           San Pedro Claver acudía al puerto cuando llegaba un barco negrero. Si no podía entrar en en barco lo hacía al almacén donde guardaban a los negros a la espera de su venta. Claver les llevaba fruta, algo de ropa, aguardiente y otras medicinas para curarlos y sobre todo trato humano. Todo ello ante la mirada hostil de los tratantes de esclavos y la indiferencia de buena parte de la población de Cartagena. Hay que recordar que más de la tercera parte de los negros moría en la travesía por mar y los que llegaban lo hacían en muy malas condiciones. Los negreros no les proporcionaban ningún cuidado, ni siquiera para ofrecer una "buena mercancía" a los compradores. Con la ayuda de otros esclavos de Cartagena, que le servían de interpretes, Claver hablaba con los negros, procuraba tranquilizarlos y los catequizaba. En este punto de cristianización, hay que decir que Claver lo hacía porque eran seres humanos e hijos de Dios; en una época en la que se cuestionaba que los negros tuviesen alma, siendo el argumento principal que legitimaba su esclavización por considerarlos simples animales. Fueron muchos los negros que se bautizaron por Claver. Pedro realizaba su labor con todos los esclavos: los recién llegados, los residentes en la ciudad y en la provincia de la entonces Cartagena.
            San Pedro Claver murió en 1654. Se había ganado el afecto de los esclavos, el respeto de las autoridades y hasta de los propietarios de los negros. El Papa León XIII le canonizó en 1888. De él dijo, que su vida era la que más le había impresionado, después de la de Cristo. Hoy Colombia tiene a San Pedro Claver por patrón y es un santo muy querido por los colombianos. Claver no llevó a cabo acciones en contra del sistema esclavista, reclamando su abolición en las colonias españolas. Su tarea era otra, era llevar el amor de Dios en persona, a las personas que solo recibían maltrato. A San Pedro Claver si le importaban las vidas negras. 






              El 28 de Agosto de 1963, en el famoso discurso de Martin Luther King, en Washintong "Tengo un sueño" este hombre estaba pidiendo que los blancos y negros viviesen en armonía y fraternidad, con una relación de igual a igual. Ese era el objetivo de la lucha por los derechos civiles de los ciudadanos de color en USA. Era un discurso encaminado a cerrar heridas y abrir convivencia

                                      



             Las protestas realizadas por BML no son compartidas por toda la población afroamericana de Estados Unidos. Esta organización tiene una marcada ideología, simpatiza con el chavismo venezolano y apoya la ideología de genero. BML habla de un racismo sistémico en la sociedad norteamericana. Da a entender que el hombre blanco, sobre todo de ideologia cristiana y conservadora, es opresor hacia la población negra. Así se explicaría el derribo de estatuas como las de Cristobal Colón y San Junípero Serra. Así no se cierran heridas, se vuelven a abrir ¿Realmente a BML le importan las vidas de los negros?
              La población negra de USA sigue exclavizada, pero no por un racismo sistémico, sino por la droga, la delincuencia, el abandono escolar, la exclusión social, la pobreza, etc. La delincuencia es mayoritariamente de raza negra. Una persona de color tiene más probabilidades de ser asesinada por un negro que por un blanco. Hacen falta muchos San Pedros Claver en Estados Unidos, que trabajen de verdad por las vidas de los negros, para ayudarles a salir de la delincuencia y la exclusión, aunque las acciones sean pequeñas, como la fruta que Claver llevaba a los esclavos, pero que era una muestra de total humanidad hacia ellos.


Biografias San Pedro Claver



                                           







                                           








lunes, 12 de octubre de 2020

Salvar al mundo




          En 1993, el papa Juan Pablo II, tuvo una amplia entrevista realizada por un periodista de la RAI; el resultado fue el libro "Cruzando el umbral de la Esperanza"el cual es una explicación de la doctrina que enseña la Iglesia respondiendo a preguntas diversas que le hizo el entrevistador. En una de éstas cuestiones, el Papa dice que el mundo necesita ser salvado; y nosotros podemos preguntarnos ¿de que?
Si hiciésemos una macroencuesta a la gente sobre aquello de lo que hay que salvar al mundo, casi todas las personas conicidirían en: guerras, catástrofes humanitarias, catástrofes naturales, daño al medio ambiente, crisis economica y pobreza, corrupción politica, terrorismo, presión migratoria y un largo etcetera, A nivel particular, cada uno tiene una situación de la que necesita ser salvado: una enfermedad, desempleo, la amenaza de un desaucio, una persecución política ó religiosa, la angustia de emigrar a otro pais; alguien, yendo al ridículo, diría que necesita ser salvado de una reunión familiar.  Sin embargo, Juan Pablo II, al hablar de la salvación del mundo, no se refiere a todo lo anteriormente mencionado, se refiere al pecado de los hombres y del mundo en general. El Mundo necesita ser salvado de su pecado, o lo que es lo mismo, necesita ser perdonado de su pecado.
         El Mundo necesita ser perdonado de su pecado, y aqui surge el problema clave que lo impide, que no es otro que no se reconoce la existencia del pecado. Nuestro Mundo reconoce los delitos cometidos por infracción de las leyes nacionales de los estados politicos y de las leyes internacionales aceptadas por éstos mismos estados. Una cosa es delito por que así lo establece una ley, que es una norma jurídica adoptada por un estado por sus poderes públicos, elegidos por el Pueblo de ese estado o pais.





           El pecado va más allá de lo que es un delito. El pecado no lo decide el Pueblo a través de sus representantes políticos y por medio del poder legislativo. El pecado no es un simple delito. No es una ofensa a una persona, ya sea fisica o juridica. va más alla porque es una ofensa a alguien superior por excelencia. Para entender la naturaleza del pecado, hay que entender o reconocer a quien va dirigida la ofensa del pecado, que no es otro que Dios.  Si nos vamos a la Biblia, concretamente a la historia del rey David, podemos ver todo lo que hizo este monarca para quedarse con la mujer de un soldado de su ejercito, Urías. Para conseguirlo, el rey encargó su muerte de manera que pareciese una caída en combate (que parezca un accidente que dicen los mafiosos). Urías murió y el rey David se quedó con su mujer. Posteriormente, el profeta Natan fué a ver al rey David, y mediante una parábola, le hizo ver el crimen que había cometido. David se vió descubierto y reconoció su delito, su pecado; y es entonces cuando dice: "He pecado contra Dios" El rey David va más alla del delito de asesinato. En el pecado de David se incluye el atentado a la vida humana y el quebrantamiento de las leyes de Dios para los hombres.
          Como ya hemos dicho, el pecado no lo decide el Pueblo a través de sus poderes publicos. Dios ha establecido sus leyes para los hombres y las ha dado a conocer por sus profetas y por el mismo, encarnado en un hombre, el cual marca el antes y después en el correr de la historia. Aceptar éste hecho es necesario para entender lo que es el pecado. No todo el mundo va a reconocer a Dios y al hecho el pecado. Solo se va a reconocer el hecho de unos delitos, según el ordenamiento juridico vigente. Sin embargo el Papa Juan Pablo II insiste en que el Mundo necesita ser salvado, ser perdonado, de su pecado.  





         El hombre de hoy en día no reconoce a Dios. No reconoce el pecado, sino únicamente los delitos; pero si reconoce, y sobre todo siente las faltas de amor. En todas sus campos: matrimonio, familia, amigos, vecinos, compañeros, etc; y con todos sus efectos negativos: soledad, infidelidades, desprecios, insolidaridad, tristeza, enemistades, etc. Las faltas de amor no son delitos. Las leyes penales llegan a tipificar delitos como la xenofobia, el maltrato psicológico o el acoso, pero las faltas de amor, quedan en el ámbito del comportamiento personal y privado de cada uno. Las faltas de amor no son delitos, pero si son pecados. Porque hemos dicho que el pecado va más allá de un ordenamiento jurídico establecido por los poderes públicos. Los pecados por faltas de amor ofenden a las personas, por su agravio sentimental y a Dios, por quebrantar el mandamiento de amor al prójimo. 
       El Mundo necesita ser salvado, porque todos tenemos muchas cosas que necesitamos se nos perdonen; y quien diga que no tiene pecados, se engaña a si mismo o es un mentiroso. El perdón es una necesidad. El Mundo y yo necesitamos ser perdonados.

           Para saber más:

           http://www.humanitas.cl/juan-pablo-ii/cruzar-el-umbral-de-la-esperanza