miércoles, 10 de junio de 2026

He aqui el corazón que tanto ha amado a los hombres

 




       El sagrado Corazón de Jesús es una profunda devoción católica, que venera el corazón físico de Jesucristo como el símbolo supremo de su amor divino. Es una devoción cristiana de origen antiguo, pues hubo en la Edad Media místicas alemanas que la tuvieron como Matilda Magdeburgo (1212-1283), Matilde de Hackerborn (1256-1302), Gertrudis de Helfa (1256-1302) y el dominico Beato Enrique de Suso (1295-1366). El primer sacerdote del que se conoce celebrar esta devoción fue el normando Juan Eudes un 20 de octubre de 1672.  La devoción al Sagrado Corazón tuvo su propagación definitiva gracias a las revelaciones que tuvo Sta Margarita María de Alacoque, religiosa francesa de la orden de la Visitación (1647-1690) que estuvo en el convento de dicha orden, en la ciudad de Paray le Monial.

         Margarita de Alacoque nació un 22 de julio de 1647 en la aldea de Hautecour, cercana a Verosvres. Desde muy joven fue internada en el pensionado de religiosas clarisas y también comenzaron sus problemas de salud, con una enfermedad que la inmovilizó durante 4 años. El sufrimiento físico fue preparando a Margarita a una vida hacia Dios "sufriendo entiendo mejor a aquel que ha sufrido por nosotros". El 20 de junio de 1670 ingresó en el convento de la Visitación de Paray Le Monial. En su vida de religiosa, Sta Margarita tuvo varias revelaciones o apariciones de Cristo. La primera visión se produjo un 27 de Diciembre de 1673, a los 25 años de edad, estando en adoración ante el Santísimo Sacramento. Cristo le manifestó a Margarita haberla elegido a ella para promover el amor a su corazón.

         "Mi Divino Corazón, está tan apasionado de Amor a los hombres, en particular hacia ti, que, no pudiendo contener en él las llamas de su ardiente caridad, es menester que las derrame valiéndose de ti y se manifieste a ellos para enriquecerlos con los preciosos dones que te estoy descubriendo, los cuales contienen las gracias santificantes y saludables necesarias para separarles del abismo de perdición. Te he elegido como un abismo de indignidad y de ignorancia, a fin de que sea todo obra mía".

        Las visiones de Cristo se repitieron durante 2 años más todos los primeros viernes de mes. En 1675, durante la octava del Corpus Christi Jesús se le manifestó con el corazón abierto, señalando con su mano al corazón y diciendo:

       “He aquí el corazón que ha amado tanto a los hombres, que no se ha ahorrado nada, hasta extinguirse y consumarse para demostrarles su amor. Y en reconocimiento no recibo de la mayoría sino ingratitud.”



         Según el testimonio de Margarita, el Corazón estaba rodeado de llamas, coronado de espinas, con una herida abierta de la que brotaba sangre y del interior emergía una cruz. Cristo le pidió a Margarita que comulgara cada primer viernes de mes durante 9 meses, y que se postrase en tierra durante una hora, en la noche de los jueves al viernes. Así surgió la devoción a los 9 primeros viernes de mes y la hora santa de adoración. En una de las  visiones, Cristo le pidió que se instituyera una fiesta para honrar su corazón y reparar, mediante la oración, las ofensas recibidas. También recibió, de parte de Cristo, la promesa de perdón "Quien comulgue dignamente durante 9 meses el primer viernes de mes, con espiritu de expiación, por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento, amando y consolando al Corazón de Jesús, recibirá el don de la perseverancia final, terminando su vida con la gracia de los sacramentos y de la remisión de sus ofensas a Dios y al prójimo"

    Margarita tuvo un gran fervor al Santísimo Sacramento y llevó una vida religiosa con gran abnegación y ejemplaridad. La superiora del convento le encargó ayudar a las hermanas dedicadas a la enfermería. Las enfermeras no valoraron su entrega, a pesar de ocuparse de los trabajos más duros y penosos. Esto hizo sufrir a Margarita que supo sobrellevarlo con encomiable aceptación.

        Me emplearon en la enfermería y sólo Dios puede conocer lo que tuve que sufrir allí. El demonio me hacía caer con frecuencia y romper cuanto tenía en las manos y, después, se burlaba de mí, riéndose en mi misma cara, diciendo: “Torpe, jamás harás nada de provecho”. Me quedaba con tal tristeza que no sabía qué hacer, ya que con frecuencia me quitaba hasta el poder decírselo a nuestra Madre, porque la obediencia abatía y disipaba todas sus fuerzas.[

        Como religiosa fue un modelo. No desdeñaba en ocuparse de cosas penosas, ni dispensarse de nada. Solía llevar pesos superiores a sus fuerzas. Recogía restos de comida que habían sobrado a otras personas para hacerse parte de su comida. Buscaba realizar labores, que a priori consideraba repugnantes, pero le servían para la mortificación personal y su humildad. 

          Margarita sufrió  acusaciones por una extrema "devoción mística". Sus superiores consideraban sus experiencias espirituales como ilusiones para engañar y dudaban de que pudiese profesar con votos en la orden de la Visitación. Le reclamaron que pidiese a Dios por el cumplimiento de la totalidad de las observancias de la orden, cosa que Margarita cumplió. Cristo le contestó en otra revelación "que no tuviese reparo en cumplir todas las observancias, que adaptaría sus gracias a la debilidad de Margarita, a la voluntad de sus superioras y al espíritu de la regla y que él lo haría todo para cumplir con sus designios". Con la intervención del jesuita Sn Claudio de la Colombiere como director espiritual de Margarita, terminaron los juicios negativos sobre sus visiones. En el ultimo periodo de su vida pudo ver difundida la devoción al Sagrado Corazón. Sta Margarita falleció a los 43 años. en 1864 el papa Pio IX la declaró beata, siendo canonizada por Benedicto XV el 13 de Mayo de 1920. 




        En 1856 el papa Pio IX ordenó que la celebración del Sagrado Corazón se extendiese a toda la Iglesia. Esta solemnidad se celebra el viernes siguiente a la celebración del Corpus Christi, como para recordarnos que la Eucaristía no es otra cosa que el Corazón mismo de Jesús. En éste mismo día, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de oración por la Santificación de los Sacerdotes, instituida por S. Juan Pablo II en 1995, para que Jesús custodie el sacerdocio en su corazón.



          Sagrado Corazón de Jesús , una poderosa devoción

          Sta Margarita María de Alacoque.

          Sta Margarita María de Alacoque. Librerias Paulinas