Dicen las estadisticas que de cada cien habitaciones de los hospitales, cincuenta están ocupadas por pacientes con enfermedades nerviosas y mentales, por pacientes que se derrumbaron bajo la abrumadora carga del ayer y de los temidos mañanas. La mayoría estarían sanos si hubieran vivido un solo día cada día
El escritor Carlyle dijo unas palabra mágicas para vencer todo tipo de preocupaciones "No desanimarse por el pasado ni angustiarse por el futuro, sino vivir con entusiasmo el presente" La norma no es fácil cumplirla, pues solemos vivir en otros tiempos que no son los nuestros. Hay que reconocer que el pasado ya pasó, el futuro no ha llegado y lo único que tenemos es el presente.
Las personas tenemos la manía o el defecto de vivir muchos días en unos solo. El ejemplo más claro es en año nuevo, con todos los propósitos que hacemos ese día, para que más tarde, no cumplir ninguno; de ésta manera, en el 1º día, ya vivimos todo el año sin dejarlo empezar. No sería mejor hacer los propósitos cualquier día del año en lugar de dejarlos para Nochevieja?
Vivimos siempre pensando en el pasado, en lo mal que nos ha ido y, como si no hubiésemos hecho cosas buenas, y vivimos pensando en el futuro, en lo que tenemos que hacer y como va a ser y si nos ira bien o mal; y mientras tanto, el presente se pasa por delante de nuestras narices sin enterarnos. Cuantos días sin vivir, sin pensar, sin reir, sin querer a las personas que están a nuestro lado.
No hay que renegar del pasado sino aprender de él y hay que preparar el porvenir sin ansiedad y sin afanarse. Hay que ser previsor , pero no se puede organizar en un día lo que vamos a hacer los próximos 30 años. Lo que importa no es lo que hemos hecho, que ya esta hecho, ni lo que vamos a hacer, porque no esta hecho, sino lo que hacemos ahora, en el presente actual y a muy corto plazo.
En la oración del Padrenuestro se pide nuestro pan de cada día, no de todo el año; y el Evangelio nos dice que "No os preocupéis por el día de mañana, que cada día tiene su afan"
Felices los que viven un día cada día, una hora cada día, felices los que viven y gozan cada momento.
