viernes, 7 de octubre de 2016

Querida Basilia



       Querida Basilia:

      Han pasado ya unos 17 años desde que una enfermedad  te llevó, pero parece que fué ayer cuando te regalé aquel mono de peluche tan bonito. Con esta carta quería recordarte un poco más, porque nunca me olvidé de ti, al igual que también te recordarán todos aquellos que te conocieron.
    En noviembre de 1996 fui a Cuzco con la institución ABC PRODEIN, para instalar una quesería en la Granja Escuela de Yucay, en pleno Valle Sagrado de los Incas. Tu te encontrabas en el hospitalito de la calle S. Bernardo, también de la misma institución, estabas enferma y las hermanas de PRODEIN te cuidaban, dándote cuidado y cariño junto a otros enfermos.
Estando en el hospital, te dedicabas a ayudar en las labores diversas que había que hacer alli, querías ser religiosa como las hermanas de PRODEIN, asitías a la capilla con ellas, acompañando al Sagrario, ayudabas en el comedor y en otras labores del hospital
   Poco a poco la enfermedad fué adueñándose de tí, pero lo más importante es que tu la aceptaste, querías vivir, pero aceptaste la enfermedad, que es una manera de no dejarse vencer por ella. Cuando tu mal estaba más avanzado, ya no podáis ayudar, solo rezar; te costaba respirar y solo podías tomar liquidos; fue entonces cuando me pediste que te invitase a un poco de leche, aquella que producíamos en Yucay y luego vendíamos en la tienda que estaba junto al hospital de S. Bernardo
    El día de tu partida, fuiste velada por la noche en el patio del hospital, te habías ganado el corazón de todos. Al día siguiente, tu entierro, era todo tan pobre y humilde. El cementerio estaba en la falda de un cerro; no había servicio funerario, un féretro muy sencillo, Carmona te llevó en su camioneta, tu papa y tu hermano te enterraron, una sencilla cruz de madera con tu nombre, un niño pobre que dijo unas oraciones sin ningún orden, a cambio de una moneda, no necesitabas más para subir al cielo.






    Si hay una palabra para definirte, es la de santita, porque  ha habido otras chicas que, igual que tu, han sido buenas cristianas, igual que tu, aceptaron la enfermedad con sus sufrimientos, igual que tu, el Cielo se las llevó, y  Iglesia Católica se lo ha reconocido. Tu historia no se conoce, no importa, la conozco yo y muchas otras personas que te recuerdan, y sabemos que tu mereces lo mismo.
   Basilia Nina Quispe, Basilia.Gracias por tu ejemplo y testimonio de vida. Se que no me equivoco si te digo que, desde el Cielo, intercede por nosotros.

   Jesús Estébanez Ruiz. (Recordando a una santita de Cuzco-Perú)











miércoles, 5 de octubre de 2016

El monje rebelde






        El 24 de junio de 1542 nació en el pueblo de Fontiveros (Avila) Juan de Yepes Alvarez, en el seno de una pobre familia, descendiente de judíos conversos; su padre se llamaba Juan y su madre catalina. La pobreza es lo que más conoció de niño y éste conocimiento le acompañó toda su vida. Su padre muríó cuando Juan tenía 4 años y 2 años más tarde su hermano Luis, debido a la pobreza. Juan, con su madre y su hermano restante, se marcharon, primero a Arévalo, y unos años después a Medina del Campo

      A los 21 años ingresa en el convento de Padres Carmelitas de Medina del Campo, tomando el nombre de Fray Juan de San Matías. En 1567 dice su primera misa, en dicha ciudad. Juan quiere ser un buen religioso, pero la orden del Carmelo no es lo que debería ser, se ha relajado demasiado. En Medina conoce a Teresa de Jesús, quien tiene las mismas inquietudes y quiere hacer la reforma de los carmelitas descalzos, y fundar un convento en ésta ciudad. Juan se une a la reforma que quiere hacer la monja abulense y desde entonces, ambos serán 2 corazones inflamados en amor a Dios, cada uno a su estilo.

         En 1568 funda en Duruelo (Avila) el primer convento masculino del Carmelo Descalzo, siguiendo la regla primitiva de San Alberto, que se había perdido; es entonces, cuando cambia su nombre por el de Fray Juan de la Cruz. Era San Juan de la Cruz un fraile que servía para todo, desde albañil a cocinero, desde poeta a humorista, y siempre hombre de oración.

        El Carmelo calzado no vió con buenos ojos la reforma que Juan y Sta Teresa quería llevar a cabo,  tanto en la rama masculina como la femenina. En 1575, el capitulo General de los Carmelitas decidió suprimir los conventos fundados sin licencia del General de la orden. En 1577, la noche del 3 de diciembre, los frailes calzados apresan a Juan, le vendan los ojos, al mas puro estilo mafioso, pues de haber sido en el siglo XX, le habrían metido en el maletero de un coche amordazado, y le llevan a l Convento general de los Carmelitas Calzados en Toledo para comparecer ante un tribunal de frailes calzados y retractarse de la reforma teresiana que Juan seguía. Ante su negativa es recluido en una prisión, en el mismo convento, durante 8 meses. Mejor hubiera estado en una cárcel común y corriente, pues 3 días a la semana le daban pan y agua solamente, también recibía disciplinas (azotes) por parte de toda la comunidad de frailes. Alli pasaba frío en invierno y calor en verano, con la misma ropa ó lo que quedaba de ella.





              Juan no pretendía ser un monje rebelde, y sin embargo lo fué, aunque su rebeldía no era la que le achacaban los monjes calzados, era la rebeldía del amor, la misma que tenía Sta Teresa de Jesús; él solo quería vivir en esa unión espiritual y mística con su Dios, y no le importaba tener que soportar todos los sufrimientos de este mundo, incluso llegó a pedir a Dios sufrir un poco más, ello le hacía sentirse más unido a ese Cristo muerto por amor al hombre, al cual Juan le decía "Adonde te escondiste amado y me dejaste congemido"
             Todos los sufrimientos y pobreza que padeció Juan en su vida,  hicieron de él una persona buena en lo humano, sensible a lo divino. Era como esa naranja que se exprime para obtener un zumo dulce. San Juan fué exprimido en la cárcel de Toledo, nunca mejor dicho, y sin embargo fué alli donde compuso el "Cantico Espiritual" y el poema de la Fonte.





           Juan, San juan de la Cruz, murió un 14 de Diciembre de de 1591 en Ubeda (Jaen). Sus restos reposan en el convento de carmelitas descalzos de Segovia; fué canonizado en 1726 y en 1926 nombrado doctor de la Iglesia. Medio fraile que decía Sta Teresa, pequeño gran santo. Toda su vida conoció la pobreza, toda su vida fué rico en amor a Dios y a los hombres, pobres sobre todo.  San Juan de la Cruz  es  un santo para todos, pues su vida y obra ha sido leída por personas católicas, luteranas, evangélicas, musulmanas, hinduistas, budistas, etc



Eres del alma lucero
que el amanecer despierta
tu huella traza el sendero
del amor, puerta abierta
al alma que a Dios busca
con bondad y corazón sincero

Radiante tu figura
El Amado te vistió con su hermosura
El sendero de la cruz marcó tu vida
y a la cruz tu alma quedo asida

Angel Estébanez de la Fuente



Para saber mas:
.wikipedia/Juan_de_la_Cruz
http://www.sanjuandelacruz.com/
san Juan de la cruz EWTN
San Juan de la Cruz. Biblioteca virtual Miguel de Cervantes





                                         




lunes, 3 de octubre de 2016

Un poco más





     Un poco más, cuantas veces hemos dicho ésta frase, que parece más propia de un niño, cuando está jugando y es feliz; es entonces cuando viene su mama o el profesor y le dice que tenemos que marcarnos, que hay que volver a clase o que hay que ir a dormir.Un poco más es, en realidad, una frase para todos los públicos, porque todo el mundo la emplea, y la dicen más los adultos que los niños.
     Una pareja de enamorados disfrutando de su noche, cuando ésta llega al final piden un poco más de tiempo, porque todo lo que han estado juntos les ha parecido poco. Los amantes del arte que se pierden en un museo, y cuando llega el empleado del mismo a decirles que hay que cerrar, el visitante contesta: si apenas he contemplado unos cuadros, un poco más. Las personas que están de vacaciones, observan el atardecer del ultimo día, un poco más, que no se acabe todavía. Los amigos que han estado toda la noche de fiesta, ya amaneciendo se dicen, un poco más, vamos a tomar la ultima copa. El fin de semana que termina, un poco más.
     Cuantas situaciones en la vida para pedir que no acabe todavía aquello que nos hace felices, pero que sabemos que se tiene que terminar, principalmente porque el curso de la vida debe continuar. Pedimos un poco más de una situación feliz, pero, sobre todo, lo pedimos a las personas. Pedimos a los niños un poco más de su infancia; pedimos a los hijos mayores que estén un poco más con nosotros, antes de echar a volar del nido e iniciar su vida; pedimos a nuestros mayores, padres o abuelos que no se nos vayan todavía, que sigan un poco más, tan solo un poco más.
   ¿Cuanto pagaríamos por ese poco más? estaríamos dispuestos a arruinarnos y aun así, no sería bastante. Pero no es dinero lo que hay que pagar, sino esperanza, y no hay que pagarla, sino formarla y mantenerla viva. Es la esperanza de que los niños, al hacerse mayores, no dejan de ser nuestros niños; los hijos que se van, volverán; los mayores que nos dejan, siguen viviendo en nuestro corazón y nuestro recuerdo. La esperanza es lo ultimo que se pierde, por supuesto, y hay que mantenerla, mientras pedimos un poco más.





domingo, 2 de octubre de 2016

Angelito bueno




El sol del atardecer
de un otoño placentero
en el fondo de una cuna
hunde sus rayos postreros

¡Ay cunita mia
que solita te has quedado!
¿donde se fue el inquilino
ese niño tan amado?

Niño de tiernos encantos
ojos negros, tez morena
que bonito era tu rostro
sonrisa dulce y amena

Solo los ojos de un angel
prendado de tu hermosura
te musitó con dulzura
Ignacio, vamos, deja la cuna

Y desplegando sus alas
al tierno infante envolvió
mi madre no llegó a tiempo
el Cielo se lo robó

Llanto y dolor en la casa
por un niño robado en flor
ten fe, madre, dijo una voz
te recompensará el Señor

Los años y el tiempo pasan
en aquel hogar de amor
todos los hermanos fueron
cada cual a su labor

y con el recuerdo vivo
de la promesa del niño
vivió su esperanza en Dios
recordandole con cariño

Fue otro sol de atardecer
cuando el verano apuntaba
mi madre yace en el lecho
sus hijos la rodeaban

Suave dolor en su cuerpo
agonía, paz en el alma
acercaos hijos dadme un abrazo
tranquilos todos y en calma

Veo una luz, un angel
que me insiste, que me llama
vengo a por ti madre mía
Ignacio soy, el Señor ya te reclama

Y aquel angelito bueno
tomando a la madre amada
voló presuroso al cielo
temiendo se la robaran

Una luz diáfana asomó
en su cuerpo y junto al suelo
es todo lo que quedó
de la visita del cielo

Nostalgia de tu recuerdo
todos los días te siento
por ser hermanito bueno
te llevo en el pensamiento

Angel Estébanez de la Fuente (a un hermanito fallecido a los 2 años de edad)