¡ Hay luces por toda la ciudad, porque ha llegado la Navidad! Asi dice una canción y es cierto, porque la ciudad entera con sus escaparates, centros comerciales y balcones de los edificios, se llenan de luces y ornamentación en la Navidad. Los centros comerciales nos ofrecen toda la gastronomía necesaria para estós días tan señalados, junto con una variada gama de adornos navideños y todos los regalos que se puedan hacer, sobre todo juguetes para los niños; las plazas mayores de las ciudades se llenan de mercadillos navideños ó atracciones de feria para niños, donde no puede faltar el carrusell o una pista de patinaje sobre hielo. Se puede decir que la Navidad cae sobre nosotros con todo su peso y no queremos quedarnos atras. Lo cierto es que todos, o la mayoría - porque hay gente que no celebra estas fiestas- queremos unas navidades perfectas, con la mejor decoración para nuestra casa, una mesa de Navidad impresionante, una iluminación deslumbrante, un Belen y árbol alucinantes, el mejor menú de Nochebuena, los más hermosos regalos, la noche perfecta, la magia de la Navidad en nuestro hogar. La realidad es que todo ésto no sucede como pensamos, se nos quedan muchas cosas por hacer, hay alguna disputa familiar a la hora de decorar la casa o montar el Belén, nos agobiamos con los regalos, con la cena de Nochebuena, y además, vienen familiares a nuestra casa, unos sobrinos más o menos revoltosos y un cuñado al que no terminamos de sobrellevar; algunas navidades se convierten en una tortura.
Habría que preguntarse como fúe la primera navidad. San José y la Virgen llegarón a Belen a punto de dar a luz. No había luces por las calles ni árbol de navidad en la plaza, pero lo peor es que no había alojamiento para ellos en ningún sitio. San José veía que Maria iba a dar a luz en mitad de la calle, y tuvo la feliz o peregrina idea, de ir a unas cuevas, a las afueras del pueblo, que se usaban como alojamiento temporal del ganado, seguramente alguna estaría libre; no era el portal de Belén de nuestros nacimientos, tan bonito, sino un lugar con suciedad por todas partes, allí, en un pesebre, con un una pequeña lámpara y sin luces multicolores, la Virgen María tuvo al Niño Jesús. Relatado así parece una situación muy triste y sin embargo fué todo lo contrario. Dios que creó el Universo, desde el Big-Ban, pasando por el dinosaurio más terrorífico hasta la aparición del hombre, tomó la forma de un bebe para ser tenido en brazos por su madre, para ser mostrado a otros hombres: los pastores y los Reyes Magos. Dios vino a vivir en una familia común y corriente, había tanto amor en aquella familia, a pesar de todas las adversidades. No podía haber sido mejor, aquellas navidades, las primeras fueron perfectas.
Hay una publicidad de una cadena de supermercados que dice Navidades imperfectamente perfectas, porque, en realidad es así: siempre nos va a faltar algo en estas celebraciones y habrá cosas que no han salido como esperábamos, pero si una familia es capaz de demostrarse en éstos días que se quieren, aunque solo sea un momento, esas Navidades habrán sido perfectas, y esos momentos, inmortalizados en fotos, serán recordados más adelante.
De la misma manera que solo se ama a quien se conoce, solo se puede celebrar la Navidad si se la tiene previamente. Hay personas sin recursos que no tienen para una cena de Nochebuena o unos sencillos regalos, o se encuentran solas en la vida y no tienen con quien compartir estás fechas; con ellos hay que volcarse en solidaridad. Hay algo más triste como es tomarse la Navidad como una obligación social, sin ningún espíritu navideño; hay casos lamentables de familias que discuten en plena cena de Nochebuena. La Navidad hay que buscarla, o mejor aun, prepararla, como se prepara un pesebre, añadiendo pajas, pajas de buena voluntad; "paz a los hombres de buena voluntad"; de ésta manera, el Niño Jesús tiene un pesebre en el que nacer, y en ello consiste la Navidad, todo lo demás (luces, adornos, regalos, cenas, champan, etc) es un bonito envoltorio.
Empezamos esta historia situándonos en una época en la que la Edad Media llegaba a su fin. El antiguo imperio bizantino, lo que quedaba de él, fué devorado por los otomanos, naciendo así el imperio turco, que se expandió por la Europa del este, ni siquiera el terrible Vlad el empalador - a quien Bram Stoker inmortalizó como Drácula- pudo detenerlos. En Francia, gracias al sacrificio de Juana de Arco, los franceses pudieron quitarse a los ingleses de encima. Se favoreció la cultura gracias a la imprenta, pues ya no era necesario recurrir a los copistas de los claustros de los monasterios. En la península ibérica había varios reinos, no era un pais de paises como hoy día nos quieren hacer creer, sino eran estados que cada uno tiraba como podía.Uno de éstos reinos era Castilla, gobernado por Enrique IV, un rey impotente, aunque esa no era su mayor debilidad, sino la de permitir que los nobles, ávidos de poder, manejasen el reino a su antojo; algunos de ellos, no eran sino mafiosos, en cuyo castillo albergaban bandoleros para luego compartir con ellos el botin de sus fechorías. A la muerte de éste rey, contra todo pronostico, una hermana suya fue nombrada reina, se llamaba Isabel
Isabel fúe la ultima reina de Castilla, se casó con Fernando de Aragón, quien iba a heredar la corona de éste reino, quien tuvo que venir a Valladolid, disfrazado de arriero, para que los enemigos de Isabel no pudiesen evitar el casamiento.
Isabel y Fernando no solo formaron un solo cuerpo, según establece el matrimonio, sino que por la unón de ambos reinos formaron un solo estado. Así nació el país en el que vivimos hoy día e Isabel se convirtió en la 1º reina de España. Ambos reyes tenían la determinación de hacer un país fuerte; algunos nobles pagaron con la horca sus traiciones, a otros solamente les derribaron las torres de sus castillos.El castellano o español dejó, definitivamente de ser un latín mal hablado, para convertirse en un idioma oficial con la 1ª gramática, hecha por Antonio Nebrija; los caminos dejaron de ser el reino de los bandoleros, con la creación de la Santa Hermandad, primera policia nacional del mundo, y que siglos más tarde dio lugar a la Guardia Civil - Viva la Guardia Civil-. 1492 fue un buen año, pues empezó incorporando Granada al Estado, y al final se habían descubierto nuevas tierras más allá del oceano atlantico, a las que luego se llamó América. Era España un país que crecía deprisa, que se había salido de su propio mapa, desde posesiones en Italia hasta las Indias recién descubiertas
Isabel y Fernando se apoyaban mutuamente, de ahí su lema "Tanto monta monta tanto, Isabel como Fernando" pero la reina necesitaba algo más, necesitaba un confesor, a quien contarle las inquietudes de su corazón y su alma y un hombre de confianza. Este hombre lo encontró en un sencillo monasterio; su nombre era Francisco Jiménez de Cisneros, había sido capellán en la catedral de Siguenza y después se retiró a la vida monacal; de ésta manera el hombre de claustro se convirtió en hombre de estado.
A lo largo de su reinado Isabel viajó bastante, en granada recibió la rendición de un triste Boabdil y en Barcelona los presentes de un eufórico Colón, que venía de viaje; y en mitad del camino estaba Medina del Campo. No era ésta una ciudad cualquiera, pues caballeros de ella habían participado con valor en la batalla de las Navas de Tolosa. Era Medina un hervidero de actividad comercial, sus ferias y mercados atraían mercaderes de muchos lugares, aquí nació la letra de cambio; y esta ciudad tuvo el honor y la tristeza de ver morir a su reina, una fría mañana de un 26 de noviembre de 1504.
Cisneros, que tanto había apoyado a Isabél, continuó haciéndolo con su esposo el rey Fernando, fué en éste tiempo cuando Cisneros recibió el titulo de Cardenal y primado de España. Tras la muerte del rey, nuestro cardenal tomó el gobierno de España, la regencia, pues había que esperar a que viniese a gobernar el reino, el nieto de los Reyes, Carlos, quien ni conocía España ni su idioma. Fué precisamente yendo a recibir al futuro rey, que Cisneros falleció en Roa de Duero (Burgos) en 1517. El cardenal fue enterrado en Alcalá de Henares, cuya universidad le debe su fundación; la reina Isabél, con su esposo Fernando fueron sepultados en Granada.
Muchas otras cosas hicieron Cisneros y la Reina Isabel, aunque ello queda para los historiadores y la historia que continuó su curso. Si en un tiempo España era fuerte, llegó el tiempo de decrecer de volver a sus propias fronteras, y mientras el imperio Británico se expandía, el de España se enterraba en una iglesia de Filipinas. y Medina del Campo, la Medina de la reina Isabél, de las ferias, de Simón Ruiz, con su hospital - el mejor hospital del mundo en su día- de Gómez Pereira, de José de Acosta , de Francisco Lobato, de Sta Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz; solo le quedaba el recuerdo de su pasado. Así pasó a convertirse en una pequeña ciudad del interior castellano, ciudad que no olvidó a su reina y le erigió un monumento en su recuerdo.
Y Cisneros ¿Que pasó con él?, pues que no quería dejar sola a su reina en Medina. El cardenal Cisneros, El Gran Cardenal, también tenía que estar presente en esa ciudad, pero no lo hizo, ni como monumento ni como placa callejera, sino como una fabrica de queso. Hay una diferencia entre un monumento y una fabrica, pues el 1º es un cuerpo inerte, con todo el significado que tenga y lo bonito que sea, pero la fabrica es un lugar vivo, pues en ella trabajan personas, y cada una es un mundo, un mundo muchas veces por descubrir. Pero el Cardenal no vino solamente a Medina para acompañar a su reina, sino para, a partir de aquí, salir a todas partes, recorrer mil reinos en camiones frigorífico, para llegar a muchos más supermercados, llegando incluso a las tierras que un día Colón descubriera.
Otros personajes de la historia se encuentran en libros, en las estanterías de una biblioteca, junto a enciclopedias y en archivos de internet; pero al Cardenal, se le puede encontrar en las estanterías de un supermercado, junto a lomo y jamón, porque a Cisneros, no solamente se le puede leer, sino también comer. Un queso grande, para recordar a un hombre grande, hecho y trabajado por gente muy grande. Y no podía ser de otra manera, pues Colón no podía llegar a América sin la ayuda de su tripulación, y desde Rodrigo de Triana hasta el ultimo marinero, todos aquellos hombres pudieron decir un día " yo estuve en la Santa María". De la misma manera el queso Gran Cardenal es lo que es gracias al trabajo de muchas personas, y hasta aquellas que realizan las labores más humildes y sencillas pueden decir con satisfacción "este queso lo hago yo"
Tenía que ser Medina del Campo, ciudad de la reina Isabél la Católica, tenía que ser la fabrica del Cardenal Cisneros, quién hiciese el mejor queso de oveja del mundo. No hacen falta galardones para decir esto, que los hay, basta con el esfuerzo diario de las personas de esta empresa, para obtener un queso, que nos recuerda una época en la que Medina y España eran grandes. Termino el relato con el deseo de que la reina y el Cardenal sigan juntos en Medina por mucho tiempo.
Jean Baptiste Marie Vianney, conocido años más tarde como el cura de Ars, nació en 1786 en la localidad de Dardilly, cerca de Lyon (Francia), en el seno de una familia cristiana y campesina. Sus padres tenían una gran sensibilidad hacia los pobres, a los que procuraban ayudar, y desde niño, Jean Baptiste tuvo una sensibilidad hacia lo espiritual.
En aquellos años, Francia estaba inmersa en la revolución francesa; en nombre de la "liberté, egalite e fraternite", murió mucha gente a manos de la guillotina y se produjo persecución religiosa. Jean tuvo que ver como los sacerdotes tenían que disfrazarse y realizar trabajos diversos para no ser arrestados y asesinados. Para la 1ª Comunión de Baptiste, colocaron delante de la casa unos carros de heno y se pusieron a descargarlos, con objeto de tapar las ventanas de la casa y poder ocultar la ceremonia religiosa.
Desde niño Jean tuvo vocación religiosa y entró en una escuela para chicos con ésta intención. En éste tiempo, muchos jóvenes franceses fueron reclutados para el ejercito napoleonico, con destino a España. El cura de Ars no pudo incorporarse a filas en un principio por enfermedad, y posteriormente el ejercito se había marchado y aunque intento alcanzarle, volvió a enfermar y no pudo. Al final opto por la deserción, teniendo que vivir durante un tiempo con otra identidad, Jerome Vincent, hasta que un decreto que amnistiaba a los desertores, le permitió volver a casa. Tenía una gran dificultad para los estudios, sobre todo el latín. Un sacerdote amigo, el P. Baley le tuvo que dar clases particulares, e incluso "enchufarlo" para que fuese ordenado sacerdote, recomendando sus cualidades morales sobre sus estudios, hecho que se produjo el 13 de Agosto de 1815.
En 1818 fue enviado al pueblo de Ars, cerca de Lyon para estar los siguientes 41 años, el pueblo tenía 250 habitantes de gente muy humilde, con muy poca o nula practica cristiana y una ignorancia religiosa fortísisma, fruto de la persecución religiosa de revolución francesa. A priori éste cura no tenía nada que hacer, sin embargo utilizó 3 elementos: oración, penitencia y buen trato con la gente. Dormía sobre el suelo; comía patatas hervidas, y otras veces ni comía; estaba largos ratos en la iglesia de rodillas hasta la hora de la Misa; con la gente del pueblo hablaba del tiempo y las cosechas. Poco a poco éste plan de vida fué dando fruto y la gente volvíó a la Iglesia y eso que no predicaba un cristianismo progresista, sino uno que hoy se definiría como puro y tradicional, pero lo hacía con convencimiento y caridad. En muchas ocasiones cargaba contra bailes y tabernas; y lo cierto es que no le faltaba razón, muchos hombres dejaban en la taberna el dinero que tenían que llevar a casa, y los bailes, a veces daban lugar a embarazos no deseados.
Pero la especialidad del Cura de Ars fué la confesión, la gente se confesaba con él, y no solo la gente del pueblo, porque éste cura se hizo famoso y llegaron a acudir personas de toda Francia; hubo que crear un hotel para albergar éste "turismo religioso", al mismo tiempo que alguna taberna entró en crisis por falta de clientes. Este cura llegó a estar en el confesionario hasta 18 horas diarias, atendiendo a 300-400 personas al día, de toda condición social. San Juan María Vianney falleció un 4 de Agosto de 1859, sus restos incorruptos se conservan en la basilica de Ars. Fue canonizado en 1925
El cura de Ars es modelo de sacerdotes, en una sociedad muy parecida a la nuestra, porque el ateismo que introdujo la revolución francesa es el mismo que tenemos hoy. En el siglo xx se han hecho cambios con objeto de modernizar la Iglesia y hacer que la doctrina cristiana llegue mejor a la gente. El Concilio Vaticano II introdujo cambios en las formas de la predicación que han acercado la Iglesia a la gente. En otro sentido, la teología de la liberación ó la predicación de un cristianismo progresista no han supuesto una mayor participación en la vida de la Iglesia; porque la vida de la Iglesia o vida cristiana no consiste solamente, en ser buena persona y hacer obras buenas, sino además en una practica religiosa, para ser buena persona no hace falta ser cristiano. El cura de Ars consiguió, sobre un terreno religiosamente hostil, hacer muchos buenos cristianos, empleando oración, penitencia, cristianismo tradicional y buen trato con la gente.
La cerveza es una bebida con un contenido alcohólico del 4,5- 5 %, es una cantidad muy baja, por lo que muchas personas afirman que tomarse una cerveza no es beber, o ingerir alcohol y sin embargo, tomarse un tequila, con 40 grados de etanol, si que es beber, y por tanto peligroso para actividades como la conducción. El problema está en que, por pensar que la cerveza tiene poco alcohol, se puede tomar una tras otra y no pasa nada; pero aunque sea poco, el alcohol se acumula en el cuerpo y una persona llega a emborracharse; por el contrario, se pone más cuidado con bebidas como el tequila, con las que la embriaguez llega mucho antes.
Hay muchas personas que dicen que no tienen pecados, que no tienen nada de que arrepentirse o de que pedir perdón a otros; porque, como se suele decir "yo no robo ni hago daño a nadie, tengo mis defectos como otro cualquiera, nadie es mejor que yo". Estas personas son como el que se toma una cerveza y dice que no ha bebido, pero si ha ingerido alcohol, aunque sea poco. Como estas personas dicen que no tienen pecados - que no han bebido- siguen con su comportamiento habitual, siguen bebiendo, siguen cometiendo faltas, porque los pecados se cometen de forma consciente e inconsciente; y al final, esa persona llega a emborracharse, llega a convertirse en una persona tan detestable como un estafador, un político corrupto, un ladrón, etc.
El problema del pecado es que se considera un concepto religioso, que se comete por no cumplir unos preceptos, y que pertenece al ámbito privado de la persona, nada más lejos de la realidad; pecado significa hacer daño a uno mismo y a otros, por mucho que la sociedad no quiera admitirlo. Se dice que el santo peca 7 veces al día, entonces una persona no santa - que son la inmensa mayoría- cometen faltas muchas veces al día.
Quien va diciendo por la vida que no tiene pecados se engaña a si mismo o es un mentiroso, por que está diciendo que es una buena persona y no es asi. Las personas pecamos de forma consciente e inconsciente, en ambos casos cometemos un daño a otra persona o a nosotros. Cuantas veces decimos " es que no me di cuenta de lo que hice" y nos contestan "es que nunca te das cuenta, o no te quieres dar cuenta" y el daño ya está hecho, pero seguimos diciendo que no tenemos pecado, que no hay nada de que arrepentirse; es como beber cerveza, no se emborracha uno a la primera, pero una tras otra y se acaba borracho y con mal aliento. No se puede vivir sin reconocer las faltas que cometemos a diario, que nos hacen ser un mal ciudadano, un mal trabajador, un mal vecino; porque ,aunque no queramos reconocerlo, otras personas lo tienen que sufrir y al final, acabamos siendo como esa persona que ha tomado 2 tequilas bien cargados y acaba vomitando en plena calle.
Recientemente, en España, una monja dominica ha hecho en un programa de televisión, unas declaraciones sobre San José y la Virgen María, en las que decía que ellos eran una pareja normal, entendiéndose que también tenían relaciones sexuales. Esta monja es famosa por su solidaridad hacia los necesitados, su simpatía al nacionalismo catalán y sus declaraciones polémicas hacía la Iglesia. Las declaraciones de ésta monja no son algo propiamente suyo, hay mucha gente que opina así, y no es que sean agnosticos, sino que se consideran personas cristianas e incluso practicantes. El motivo de que haya personas cristianas que piensen así es, sencillamente porque se trata de acercar la doctrina cristiana al pensamiento de la sociedad de nuestros días, con objeto de que la Fe católica sea más entendible y aceptada por el mundo moderno.
Nuestra sociedad no acepta la idea de la castidad, ni como virtud, ni como modelo de vida como el que siguen religiosos y sacerdotes; no solo no la acepta, sino que está muy en contra de ello. Hay que tener en cuenta que el mercado e industria del sexo (pornografía, sexshop, prostíbulos y su consiguiente explotación de mujeres y niños) es tan o más fuerte que otras siniestras industrias como la droga, las armas, las mafias que tratan con inmigrantes, etc. La sexualidad ó erotismo domina nuestra sociedad, en la publicidad, en el cine, la literatura, la moda, el turismo, las diversiones, el humor (chistes verdes). El hombre de hoy día no sabe vivir si no recurre a los bajos instintos para todo. Si a un jóven se le ocurre decir que vive cástamente hasta su matrimonio, le vendrá encima una granizada de improperios, y será considerado un antiejemplo para la sociedad.¿Acaso una persona no puede hacer con su vida lo que quiera? la libertad sexual, nacida en los años 60, se ha convertido en dictadura sexual; parece que los jóvenes tienen obligación de tener sexo cuanto antes, y las administraciones publicas se encargan de recordarselo, a través de campañas informativas, ideología de género y aborto más fácil.
Cristo, la Virgen María y San José son los protagonistas de la doctrina Cristiana y su vida ha sido en castidad, y ha sido plena y feliz, sin embargo, esto es inaceptable para la sociedad actual; por ello, desde teólogos, historiadores, arqueólogos, filósofos, escritores, feministas y todo el que se apunte, están empeñados en casar a Cristo con María Magdalena y en que José- no S.José- disfrute de su mujer, María- no Virgen María-Si hay que reinterpretar el Evangelio se reinterpreta al gusto del mundo moderno. De ésta manera, no hay una base religiosa para el celibato, dando a entender que ello es una creación de la Iglesia Católica y toda su moral sobre el matrimonio. Así también se pueden resolver otros problemas como el matrimonio de los sacerdotes, el sacerdocio femenino, el matrimonio homosexual y hasta el administrar la comunión a divorciados y no católicos.
La Iglesia presenta a Cristo como modelo de hombre, y a S. José y la Virgen como modelo de matrimonio y familia. Los 3 tienen en común el haber vivido en castidad toda su vida. Pero la Iglesia no predica la castidad como forma de vida, sino como virtud, como una inclinación al bien; y predica el mensaje de amor de Cristo y el amor de la Sagrada Familia, había tanto amor en aquella familia. Sin embargo, para la sociedad actual, el amor puro es un termino muy bonito pero es un termino abstracto, mientras que el sexo se toca y se disfruta. ¿Será también que el amor no da dinero y el sexo si?
La sociedad nos dice que sin ejercicio de la sexualidad no se puede vivir, ni siquiera los religiosos, y para ello se apoya en los escándalos sexuales de curas, ignorando que la mayoría de los sacerdotes y religiosos si son fieles a su celibato. Por otra parte, la propia vida nos dice que el amor es más importante que la sexualidad, no hace falta que lo diga la Iglesia. No hay más que ver como el divorcio se ha convertido en una peste de nuestros días, miles de familias rotas, con perjuicio para los hijos, con mucho dolor, con un coste económico y principal fuente de trabajo para los abogados. Estos matrimonios no se han roto por falta de sexo, sino por falta de amor.
San José y la Virgen María son ese modelo de amor que necesitan las familias y la castidad también ha de vivirse en las familias como una virtud, porque un casado renuncia a las demás personas para darse a su conyuge. En la fidelidad del matrimonio está la felicidad de la familia.
Volvemos a decir que nuestra sociedad no entiende una vida de castidad, pero es que no tiene ninguna necesidad de entenderlo, lo único que tiene que hacer es respetarlo. Para entenderlo hay que tener una vocación especial, que solo tienen unos pocos. Si le preguntamos a un sacerdote por su celibato el nos dirá que no nos preocupemos por él, que nos preocupemos por hacer felices a nuestra mujer, marido, hijos, familiares, amigos, etc; para él solo pide una sencilla oración.
Cada uno hace con su vida lo que quiere, por tanto, hay que dejar que la Virgen y S. José vivan según el modo de vida, que ellos decidieron para si, para mejor criar al niño Jesús, al niño Dios.