La famosa frase "No tenemos otro rey que el Cesar" fué dicha por la turba de judios, manipulada por las autoridades religiosas de Jerusalén, que pedían a toda costa la muerte de Cristo, cuando Pilato les preguntó ¿A vuestro rey voy a crucificar? Con tal de conseguir su propósito, los judíos se declaráron súbditos fieles de Roma- a quien tanto odiaban- renunciando a su propia identidad política y a sus aspiraciones de tener un reino poderoso que expulsase a los romanos; todo un ejemplo de renuncia a los principios más valiosos cuando se está dominado por el odio y la cerrazón. Años después, siendo Tito el emperador, Israél, que había sido un reino títere al servicio de Roma, en el que los judíos conservaban su templo y su religión, fue convertido a sangre y fuego en una provincia romana, sin templo y sin nada. Se cumplió el deseo que gritaron al condenar a Cristo "Caiga su sangre sobre nosotros y nuestros hijos"
En la actualidad la sociedad en que vivimos sigue diciendo, sin gritar y sin fanatizar que no tenemos otro rey que el Cesar, pero ¿Quien es el Cesar? En el siglo I, el Cesar era el Imperio Romano, que además era, prácticamente el mundo conocido de entonces, quitando otros imperios como el persa o los mismos bárbaros más allá del Limes del territorio de Roma. Todo el mundo pertenecía a Roma, y a ella había que contribuir con el pago de impuestos. Actualmente el Cesar, en un mundo tan globalizado en el que vivimos es una amalgama formada por los jefes de estado más poderosos (presidente de USA, China y Rusia, Unión Europea), instituciones como el grupo G-8, la ONU y las empresas multinacionales más poderosas. El Cesar del siglo XXI es el Cesar-Sistema, cuya capital se reparte entre New york, Peking, Bruxellas, etc. Todos pertenecemos a éste Sistema politico-económico, al que tenemos que contribuir con nuestros impuestos y del cual recibimos el empleo y la Seguridad Social con las pensiones, la sanidad, educación, infraestructuras y obras públicas, etc. De ésta manera, la vida está completamente organizada, los miembros de la sociedad o del Sistema, solo tienen que entregar su trabajo e impuestos- y el voto cuando hay elecciones- y a cambio reciben todo lo que necesitan para vivir. El resto del tiempo lo pueden dedicar al ocio y tiempo libre y "A vivir que son 2 días", por eso "No tenemos otro rey que el Cesar-Sistema"
Pero realmente, ¿el Sistema nos provee de todo lo que necesitamos para vivir? Porque el Imperio Romano no funcionaba como debía ser, estaba basado en la esclavitud, en la que una parte de la sociedad tenía derechos y vivía bien, en contra del resto (esclavos), que no tenían derechos, vivían mal y eran los que trabajaban. El actual Cesar-Sistema estableció una Declaración Universal de los Derechos Humanos, eliminando la esclavitud, entre otras cosas; aunque ello no impide la explotación laboral, la explotación sexual de las mujeres (incluso niñas), el apoyo a regímenes políticos dictatoriales por motivos políticos y económicos, el mantenimiento de una dualidad pobres-ricos, el desprecio por el Medio Ambiente y tantas otras cosas negativas de nuestro Sistema al que pertenecemos. El Sistema no funciona, pues de lo contrario no habría tanta pobreza, tanta exclusión social, ni tantos muertos en conflictos armados por todo el Mundo.
Hay personas que se denominan Antisistema y denuncian todos la pobreza y explotación humana ante las autoridades de los poderosos, como las manifestaciones antiglobalización, realizadas en las cumbres del G-8. El problema es que sus acciones no van más allá de los cajeros automaticos que destrozan, el mobiliario urbano que rompen y los policías que dejan heridos. Estas personas no resuelven los problemas del Sistema y sus dirigentes (políticos de ultraizquierda) están en los parlamentos, cobrando su sueldo del Sistema al que ellos combaten, todo un ejemplo de hipocresía.
No tenemos otro rey que el Cesar-Sistema, pero cuando nos encontremos solos en la vida, sin empleo y hasta sin casa, ¿el Sistema nos va a ayudar? pues unas veces si, pero otras veces (y son muchas) no; y si no fuese por instituciones como Caritas, mucha gente se quedaba sin comer un plato de comida caliente; y si no fuese por muchas instituciones benéficas - Organizaciones No Gubernamentales, no del Sistema- en muchas regiones de los llamados países del 3º Mundo, no habría ni sanidad ni educación.
Por otra parte ¿Que quiere decir que tenemos un rey u otro?Los reyes actuales (España, Gran Bretaña, Japon, etc) son monarquías parlamentarias reguladas por una Constitución de sus respectivos estados. Son el Jefe del Estado, y aunque conservan el titulo de Rey, se trata de un concepto ligado al pasado. El Rey es aquel a quien se debe dar la hacienda y la vida, como dice Calderón de la Barca en "El Alcalde de Zalamea", dar incluso el sentimiento; eso es lo que pretendía el Imperio Romano, porque el emperador no solo era su rey, sino también su dios. Cuando decimos que mi rey es una u otra persona (familia, ídolo deportivo, afición, etc) es porque en él o en ello ponemos nuestro corazón. Si nuestro rey solo es el Sistema, eso quiere decir mi rey soy yo, solamente yo, solo vivo para mi, no me complico la vida por los demás, "A vivir que son 2 días". Pero volvemos a preguntarnos, al cabo de esos 2 días, al llegar a nuestra ancianidad, al encontrarnos sin recursos, al necesitar un amigo, ¿entonces que?
Por otra parte ¿Que quiere decir que tenemos un rey u otro?Los reyes actuales (España, Gran Bretaña, Japon, etc) son monarquías parlamentarias reguladas por una Constitución de sus respectivos estados. Son el Jefe del Estado, y aunque conservan el titulo de Rey, se trata de un concepto ligado al pasado. El Rey es aquel a quien se debe dar la hacienda y la vida, como dice Calderón de la Barca en "El Alcalde de Zalamea", dar incluso el sentimiento; eso es lo que pretendía el Imperio Romano, porque el emperador no solo era su rey, sino también su dios. Cuando decimos que mi rey es una u otra persona (familia, ídolo deportivo, afición, etc) es porque en él o en ello ponemos nuestro corazón. Si nuestro rey solo es el Sistema, eso quiere decir mi rey soy yo, solamente yo, solo vivo para mi, no me complico la vida por los demás, "A vivir que son 2 días". Pero volvemos a preguntarnos, al cabo de esos 2 días, al llegar a nuestra ancianidad, al encontrarnos sin recursos, al necesitar un amigo, ¿entonces que?
Hay personas que dicen que hay que dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios, porque si tienen otro rey. Estas personas viven y trabajan en el Sistema, contribuyen con sus impuestos y con un buen comportamiento cívico, pero saben que el Sistema tiene muchos huecos que hay que tapar. El Sistema no les va a pagar por su trabajo extraordinario, se lo va pagar su otro rey, el Rey de verdad y no una amalgama, porque no es más que un gigante con pies de barro o un potáge de verduras. Estas personas entienden que no se puede vivir mirando el ombligo propio; el bien que hagamos, hecho está y el bien que no hagamos, nadie lo hará; lo que importa no es la cantidad de obras que se hacen, sino el amor puesto en ellas (Sta Teresa de Calcuta). Este Rey no es otro que el del Amor, la Belleza, la Solidaridad, la Alegría, el Buen Humor y todas las cosas positivas que se nos puedan ocurrir; su cuna es un pesebre y su trono una cruz.



