viernes, 7 de octubre de 2016

Querida Basilia



       Querida Basilia:

      Han pasado ya unos 17 años desde que una enfermedad  te llevó, pero parece que fué ayer cuando te regalé aquel mono de peluche tan bonito. Con esta carta quería recordarte un poco más, porque nunca me olvidé de ti, al igual que también te recordarán todos aquellos que te conocieron.
    En noviembre de 1996 fui a Cuzco con la institución ABC PRODEIN, para instalar una quesería en la Granja Escuela de Yucay, en pleno Valle Sagrado de los Incas. Tu te encontrabas en el hospitalito de la calle S. Bernardo, también de la misma institución, estabas enferma y las hermanas de PRODEIN te cuidaban, dándote cuidado y cariño junto a otros enfermos.
Estando en el hospital, te dedicabas a ayudar en las labores diversas que había que hacer alli, querías ser religiosa como las hermanas de PRODEIN, asitías a la capilla con ellas, acompañando al Sagrario, ayudabas en el comedor y en otras labores del hospital
   Poco a poco la enfermedad fué adueñándose de tí, pero lo más importante es que tu la aceptaste, querías vivir, pero aceptaste la enfermedad, que es una manera de no dejarse vencer por ella. Cuando tu mal estaba más avanzado, ya no podáis ayudar, solo rezar; te costaba respirar y solo podías tomar liquidos; fue entonces cuando me pediste que te invitase a un poco de leche, aquella que producíamos en Yucay y luego vendíamos en la tienda que estaba junto al hospital de S. Bernardo
    El día de tu partida, fuiste velada por la noche en el patio del hospital, te habías ganado el corazón de todos. Al día siguiente, tu entierro, era todo tan pobre y humilde. El cementerio estaba en la falda de un cerro; no había servicio funerario, un féretro muy sencillo, Carmona te llevó en su camioneta, tu papa y tu hermano te enterraron, una sencilla cruz de madera con tu nombre, un niño pobre que dijo unas oraciones sin ningún orden, a cambio de una moneda, no necesitabas más para subir al cielo.






    Si hay una palabra para definirte, es la de santita, porque  ha habido otras chicas que, igual que tu, han sido buenas cristianas, igual que tu, aceptaron la enfermedad con sus sufrimientos, igual que tu, el Cielo se las llevó, y  Iglesia Católica se lo ha reconocido. Tu historia no se conoce, no importa, la conozco yo y muchas otras personas que te recuerdan, y sabemos que tu mereces lo mismo.
   Basilia Nina Quispe, Basilia.Gracias por tu ejemplo y testimonio de vida. Se que no me equivoco si te digo que, desde el Cielo, intercede por nosotros.

   Jesús Estébanez Ruiz. (Recordando a una santita de Cuzco-Perú)











miércoles, 5 de octubre de 2016

El monje rebelde






        El 24 de junio de 1542 nació en el pueblo de Fontiveros (Avila) Juan de Yepes Alvarez, en el seno de una pobre familia, descendiente de judíos conversos; su padre se llamaba Juan y su madre catalina. La pobreza es lo que más conoció de niño y éste conocimiento le acompañó toda su vida. Su padre muríó cuando Juan tenía 4 años y 2 años más tarde su hermano Luis, debido a la pobreza. Juan, con su madre y su hermano restante, se marcharon, primero a Arévalo, y unos años después a Medina del Campo

      A los 21 años ingresa en el convento de Padres Carmelitas de Medina del Campo, tomando el nombre de Fray Juan de San Matías. En 1567 dice su primera misa, en dicha ciudad. Juan quiere ser un buen religioso, pero la orden del Carmelo no es lo que debería ser, se ha relajado demasiado. En Medina conoce a Teresa de Jesús, quien tiene las mismas inquietudes y quiere hacer la reforma de los carmelitas descalzos, y fundar un convento en ésta ciudad. Juan se une a la reforma que quiere hacer la monja abulense y desde entonces, ambos serán 2 corazones inflamados en amor a Dios, cada uno a su estilo.

         En 1568 funda en Duruelo (Avila) el primer convento masculino del Carmelo Descalzo, siguiendo la regla primitiva de San Alberto, que se había perdido; es entonces, cuando cambia su nombre por el de Fray Juan de la Cruz. Era San Juan de la Cruz un fraile que servía para todo, desde albañil a cocinero, desde poeta a humorista, y siempre hombre de oración.

        El Carmelo calzado no vió con buenos ojos la reforma que Juan y Sta Teresa quería llevar a cabo,  tanto en la rama masculina como la femenina. En 1575, el capitulo General de los Carmelitas decidió suprimir los conventos fundados sin licencia del General de la orden. En 1577, la noche del 3 de diciembre, los frailes calzados apresan a Juan, le vendan los ojos, al mas puro estilo mafioso, pues de haber sido en el siglo XX, le habrían metido en el maletero de un coche amordazado, y le llevan a l Convento general de los Carmelitas Calzados en Toledo para comparecer ante un tribunal de frailes calzados y retractarse de la reforma teresiana que Juan seguía. Ante su negativa es recluido en una prisión, en el mismo convento, durante 8 meses. Mejor hubiera estado en una cárcel común y corriente, pues 3 días a la semana le daban pan y agua solamente, también recibía disciplinas (azotes) por parte de toda la comunidad de frailes. Alli pasaba frío en invierno y calor en verano, con la misma ropa ó lo que quedaba de ella.





              Juan no pretendía ser un monje rebelde, y sin embargo lo fué, aunque su rebeldía no era la que le achacaban los monjes calzados, era la rebeldía del amor, la misma que tenía Sta Teresa de Jesús; él solo quería vivir en esa unión espiritual y mística con su Dios, y no le importaba tener que soportar todos los sufrimientos de este mundo, incluso llegó a pedir a Dios sufrir un poco más, ello le hacía sentirse más unido a ese Cristo muerto por amor al hombre, al cual Juan le decía "Adonde te escondiste amado y me dejaste congemido"
             Todos los sufrimientos y pobreza que padeció Juan en su vida,  hicieron de él una persona buena en lo humano, sensible a lo divino. Era como esa naranja que se exprime para obtener un zumo dulce. San Juan fué exprimido en la cárcel de Toledo, nunca mejor dicho, y sin embargo fué alli donde compuso el "Cantico Espiritual" y el poema de la Fonte.





           Juan, San juan de la Cruz, murió un 14 de Diciembre de de 1591 en Ubeda (Jaen). Sus restos reposan en el convento de carmelitas descalzos de Segovia; fué canonizado en 1726 y en 1926 nombrado doctor de la Iglesia. Medio fraile que decía Sta Teresa, pequeño gran santo. Toda su vida conoció la pobreza, toda su vida fué rico en amor a Dios y a los hombres, pobres sobre todo.  San Juan de la Cruz  es  un santo para todos, pues su vida y obra ha sido leída por personas católicas, luteranas, evangélicas, musulmanas, hinduistas, budistas, etc



Eres del alma lucero
que el amanecer despierta
tu huella traza el sendero
del amor, puerta abierta
al alma que a Dios busca
con bondad y corazón sincero

Radiante tu figura
El Amado te vistió con su hermosura
El sendero de la cruz marcó tu vida
y a la cruz tu alma quedo asida

Angel Estébanez de la Fuente



Para saber mas:
.wikipedia/Juan_de_la_Cruz
http://www.sanjuandelacruz.com/
san Juan de la cruz EWTN
San Juan de la Cruz. Biblioteca virtual Miguel de Cervantes





                                         




lunes, 3 de octubre de 2016

Un poco más





     Un poco más, cuantas veces hemos dicho ésta frase, que parece más propia de un niño, cuando está jugando y es feliz; es entonces cuando viene su mama o el profesor y le dice que tenemos que marcarnos, que hay que volver a clase o que hay que ir a dormir.Un poco más es, en realidad, una frase para todos los públicos, porque todo el mundo la emplea, y la dicen más los adultos que los niños.
     Una pareja de enamorados disfrutando de su noche, cuando ésta llega al final piden un poco más de tiempo, porque todo lo que han estado juntos les ha parecido poco. Los amantes del arte que se pierden en un museo, y cuando llega el empleado del mismo a decirles que hay que cerrar, el visitante contesta: si apenas he contemplado unos cuadros, un poco más. Las personas que están de vacaciones, observan el atardecer del ultimo día, un poco más, que no se acabe todavía. Los amigos que han estado toda la noche de fiesta, ya amaneciendo se dicen, un poco más, vamos a tomar la ultima copa. El fin de semana que termina, un poco más.
     Cuantas situaciones en la vida para pedir que no acabe todavía aquello que nos hace felices, pero que sabemos que se tiene que terminar, principalmente porque el curso de la vida debe continuar. Pedimos un poco más de una situación feliz, pero, sobre todo, lo pedimos a las personas. Pedimos a los niños un poco más de su infancia; pedimos a los hijos mayores que estén un poco más con nosotros, antes de echar a volar del nido e iniciar su vida; pedimos a nuestros mayores, padres o abuelos que no se nos vayan todavía, que sigan un poco más, tan solo un poco más.
   ¿Cuanto pagaríamos por ese poco más? estaríamos dispuestos a arruinarnos y aun así, no sería bastante. Pero no es dinero lo que hay que pagar, sino esperanza, y no hay que pagarla, sino formarla y mantenerla viva. Es la esperanza de que los niños, al hacerse mayores, no dejan de ser nuestros niños; los hijos que se van, volverán; los mayores que nos dejan, siguen viviendo en nuestro corazón y nuestro recuerdo. La esperanza es lo ultimo que se pierde, por supuesto, y hay que mantenerla, mientras pedimos un poco más.





domingo, 2 de octubre de 2016

Angelito bueno




El sol del atardecer
de un otoño placentero
en el fondo de una cuna
hunde sus rayos postreros

¡Ay cunita mia
que solita te has quedado!
¿donde se fue el inquilino
ese niño tan amado?

Niño de tiernos encantos
ojos negros, tez morena
que bonito era tu rostro
sonrisa dulce y amena

Solo los ojos de un angel
prendado de tu hermosura
te musitó con dulzura
Ignacio, vamos, deja la cuna

Y desplegando sus alas
al tierno infante envolvió
mi madre no llegó a tiempo
el Cielo se lo robó

Llanto y dolor en la casa
por un niño robado en flor
ten fe, madre, dijo una voz
te recompensará el Señor

Los años y el tiempo pasan
en aquel hogar de amor
todos los hermanos fueron
cada cual a su labor

y con el recuerdo vivo
de la promesa del niño
vivió su esperanza en Dios
recordandole con cariño

Fue otro sol de atardecer
cuando el verano apuntaba
mi madre yace en el lecho
sus hijos la rodeaban

Suave dolor en su cuerpo
agonía, paz en el alma
acercaos hijos dadme un abrazo
tranquilos todos y en calma

Veo una luz, un angel
que me insiste, que me llama
vengo a por ti madre mía
Ignacio soy, el Señor ya te reclama

Y aquel angelito bueno
tomando a la madre amada
voló presuroso al cielo
temiendo se la robaran

Una luz diáfana asomó
en su cuerpo y junto al suelo
es todo lo que quedó
de la visita del cielo

Nostalgia de tu recuerdo
todos los días te siento
por ser hermanito bueno
te llevo en el pensamiento

Angel Estébanez de la Fuente (a un hermanito fallecido a los 2 años de edad)





viernes, 30 de septiembre de 2016

Desde mi rincón







En un rincón de mi finca
donde la hiedra se asienta
donde más reina la sombra
y apenas el sol calienta
se yergue en sólida base
una capilla de piedra.

Es diminuta como la Virgen que encierra
desde tu atalaya, Virgen de Lourdes
ayuda a los que a ti acuden
y al pasar por tu rincón
nuestra mirada en tu figura se pose
musitando una oración

Angel Estébanez de la Fuente
(poesía dedicada a una gruta de la Virgen de Lourdes)





domingo, 25 de septiembre de 2016

Ha vuelto el otoño






Hojas al aire van
cuando la savia se va
del árbol la corteza ennegrecida
sus ramas carentes de lozanía
es la semblanza del otoño
caducidad de la vida

Hay silencio en la campiña
silencio en la lejanía
callaron jilgueros y ruiseñores
de tus plumajes ya no veo sus colores
rosas hojadas, pétalos sin olores
agonía en mi jardín avanza entre las flores

Nostalgia y silencio yo siento
meditar quiero un momento
yo también soy árbol, planta, pajarito aventurero
la savia que riega mi cuerpo
se extingue, se va enrareciendo.






domingo, 18 de septiembre de 2016

No dejes que un idiota te arruine el día




     La idiotez, en términos médicos, es una enfermedad que consiste en la ausencia total, en una persona, de facultades psíquicas ó intelectuales. Coloquiálmente, un idiota es una persona poco inteligente o que molesta a los demás con lo que hace o dice, con sus palabras y comportamiento. A la mayoría de éstas personas, no es que les falte inteligencia, es que no tienen educación, no saben comportarse en el trato con los demás, menosprecian lo importante, dan prioridad a tonterías y tratan a los demás como seres inferiores; con su presencia, consciente o inconscientemente, se dedican a arruinar el día al prójimo o al primero que encuentren.
    Hay un dicho que dice: "hace un bonito día, ya verás como viene alguien y lo fastidia". Es cierto, por desgracia, la vida está llena de desatinados y más tarde o más temprano nos topamos con uno de ellos ¿Que hacer entonces? Lo que no podemos hacer es reaccionar igual, porque eso es ponerse a su altura o su bajura, y entonces si que vamos a tener "La cena de los idiotas". Hay que contestar con educación, serenidad y firmeza, reconociendo errores si los hay, pero afirmándonos en nuestra posición con contundencia. Si el idiota nos ve así, puede que se de cuenta de su mal comportamiento; o por el  contrario, que suele ser lo más probable, él se va a sentir como una olla a punto de estallar. No hay nada que más crispe a ésta gente que la educación y buenas formas del contrario. No hay que olvidar que el mundo esta lleno de cenas, asambleas y congresos de idiotas y descerebrados; no hay que aumentar el nº con nuestra presencia.



    Hay algo más, aparte de no ponernos a la altura de un desatinado, y es que no podemos olvidar que nosotros también nos hemos comportado igual, también hemos sido idiotas; y podemos encontrarnos con una persona, con el mismo comportamiento que tuvimos nosotros anteriormente, y entonces diremos ¡Díganme que yo no era así! ,o simplemente ésta persona nos da nuestra propia medicina, y ésto nos servirá para, definitivamente, erradicar un comportamiento que nunca debimos tener.
  No hay que dejar que ninguna interferencia negativa e idiota perjudique nuestro trabajo y buen obrar en la vida. Hay mucho que hacer, sobre todo mucho bien que hacer. Es necesario en la vida una actitud de educación, alegría y serenidad, que evita cualquier mala influencia, venga de quien venga, pero sobre todo, hay que ayudar al que tengamos al lado, a tener un buen día.




jueves, 1 de septiembre de 2016

No dejar para mañana

 



      "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" es una frase que nos dice que tenemos que ser en la vida, personas laboriosas y no holgazanes, personas que, al terminar la jornada, hemos hecho todo lo que teníamos que hacer, y nuestro descanso está justamente ganado.
Las personas tendemos a ahorrar trabajo y, sobre todo, a la ley del mínimo esfuerzo; en éste sentido, es muy distinta la ergonomía, que busca la comodidad en el trabajo para evitar lesiones corporales, enfermedades laborales y mejorar el rendimiento en el trabajo. Como ya hemos dicho, casi siempre tratamos de trabajar lo indispensable para cada día, y aquello que no es urgente o puede esperar lo dejamos para el día siguiente ó subsiguiente, aunque podíamos hacerlo hoy, adelantando trabajo para que mañana podamos avanzar más.
      Hay muchas cosas que no se necesitan expresamente para hoy, pero deben hacerse y como hoy no son necesarias decimos "ya lo haré mañana" para lo mismo decir mañana y pasado. Son cosas que la mayoría no pertenecen al ámbito laboral, por eso se dejan para mañana; ordenar el armario o el trastero, arreglar el jardin, clasificar unas fotos, planchar ropa, limpiar una parte de la casa, hacer una llamada a un amigo o visitarle, hacer un encargo que nos hizo una persona hace tiempo, hacer algo que nos han pedido nuestros hijos, reconciliarnos con alguien, tantas cosas que hay que hacer, que por simple pereza quedan aparcadas para otra ocasión, porque no son urgentes, pero son necesarias y algunas si que son urgentes, pero no queremos reconocerlo.
      El hombre que no deja nada para mañana, salvo aquello que no le ha dado tiempo, es una persona laboriosa y responsable, es alguien en quien poder confiar, porque responde con presteza a todos los requerimientos y solicitudes que se le hagan, sin otro obstáculo que su falta de capacidad o de tiempo.
     Hay muchas cosas que no hay que dejar para mañana, no solo de hacer, sino de querer, no se trata de querer cosas materiales (un coche o un televisor), sino de aquellos deseos que llevamos anidados en nosotros mismos y queremos realizar y vemos que se nos pasa la vida sin llevarlos a cabo : el viaje de nuestra vida, aprender un instrumento musical, escribir un libro, correr en la maratón, el camino de Santiago, desarrollar una afición, etc. Un sueño o deseo no satisfecho nos pesa toda la vida y si lo dejamos para mañana no lo haremos nunca.
    No hay que dejar para mañana lo que podemos querer hoy, pero sobre todo a quien podemos querer hoy, porque mañana, esas personas pueden no estar o faltar nosotros, y entonces nos pesará no haberles querido lo suficiente y a un ser querido nunca se le ama lo suficiente y hay muchas personas a las que querer. No dejemos para mañana a quien podemos querer hoy.








jueves, 30 de junio de 2016

Los hombres que no sabían amar a las mujeres





       A lo largo de la historia de la humanidad la mujer ha tenido una posición de sumisión ante el hombre o de 2º plano. Ya desde los tiempos del hombre primitivo se asignaron las funciones para cada uno; el hombre era la fuerza, necesaria para cazar y para guerrear con las tribus vecinas, el tomaba las decisiones que afectaban a la familia y al poblado; la mujer tenía que criar a los hijos, preparar la comida y otras labores como recolectar frutos, elaborar vestidos, cultivar la tierra, acarrear leña, moler grano y un largo etcétera, sin olvidar que por la noche tenía que soportar al hombre y engendrar más hijos. Este plan de vida se mantuvo desde las primeras civilizaciones, para continuar durante la edad media, edad moderna y parte de la contemporánea. La mujer era considerada el sexo débil, aunque en la práctica, era más fuerte que el hombre, a juzgar por todo el trabajo que tenía que hacer, incluso en supervivencia infantil y longevidad superaba al hombre; el estar en un 2º plano no impidió que hubiese mujeres muy importantes para la historia universal: reinas, santas, escritoras, lideres sociales y hasta militares. “Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer”, porque la mujer siempre ha sido un apoyo para el hombre, aunque éste tardase en reconocerlo. Los hombres querían a las mujeres a su manera, o a la manera establecida por la sociedad de entonces; la propia Iglesia tampoco colaboró a mejorar la situación, pues predicaba la frase de S. Pablo “ mujeres obedeced a vuestros maridos” pero se le olvidó leer la continuación “maridos, amad a vuestras mujeres”, porque S. Pablo no era ningún machista, aunque haya quien piense lo contrario. Los hombres no sabían amar a las mujeres, aunque tampoco se esforzaban en aprender.
    Tuvo que llegar finales de siglo XIX y principios de siglo XX para que la mujer empezase a asociarse en ligas femeninas y reclamar sus derechos, aprovechando que se lo permitían.  En España, el voto femenino empezó con la 2ª República en 1931. Después de la 2ª Guerra Mundial,  a partir de escritoras y pensadoras como Simone de Beauvoir, nació un movimiento feminista que se desarrollo en los años 60 con la famosa Revolución Sexual y otras activistas como la famosa actriz Jane Fonda. Este movimiento feminista ha continuado su lucha, vinculado a partidos políticos de izquierda y su mensaje se ha concretado, ya en el siglo actual, con la famosa y perniciosa “Ideología de Genero”. En éste punto hay que decir con rotundidad que una cosa es luchar por una igualdad de derechos hombre-mujer y otra es destruir a la mujer en su esencia- y por consiguiente a la familia natural- porque si los hombres no han sabido amar a las mujeres, ahora las mujeres no van a saber amar a los hombres.
   La ideología de Género dice básicamente que las diferencias entre los sexos, al margen de diferencias anatómicas, se deben al contexto cultural y social en el que vivimos. Un niño es niño o varón porque así se le enseña desde pequeño en la escuela, familia y sociedad en la que vive, y lo mismo para las niñas, y ello es la causa de la desigualdad entre hombres y mujeres. Por tanto, si desde la infancia, los niños reciben una educación en la que se les enseña que no hay sexo sino un genero, como en el lenguaje, que no implica diferencias entre el hombre y la mujer;  y que el ejercicio de la sexualidad depende de la orientación que cada uno, libremente, quiera tomar, entre distintas alternativas: heterosexualidad, homosexualidad, lesbianismo, bisexualidad y lo que se quiera inventar; y que no existe un solo tipo de familia – llamada familia tradicional – sino varios tipos de familia, según la orientación sexual; y que la maternidad no es el camino natural de la mujer, sino algo opcional, que puede ser interrumpido –abortado- siempre que se desee.




     Hombres y mujeres nunca van a ser iguales, aun teniendo los mismos derechos, cada uno tiene su función natural, que es necesaria en la sociedad. La mujer está hecha para la maternidad, el hombre para producir la maternidad en la mujer y ambos están hechos para sacar la familia adelante, trabajar, compartir las tareas del hogar, quererse y dar buen ejemplo; porque una sociedad necesita familias estables, que den hijos ejemplares y con su trabajo, paguen las pensiones de los jubilados, entre otras cosas. Decir que la mujer está hecha para la maternidad no es que debe parir como una coneja, sino que se debe ejercer una paternidad responsable, por parte de ambos, hombre y mujer, teniendo en cuenta los medios de que dispone el matrimonio, sus necesidades, y todo ello, dentro de un clima de amor familiar. Cuando falta ese amor, las familias se rompen, el divorcio no es, sino la estocada final a una familia que ya está muerta.. La falta de amor llevada al extremo, degenera en  violencia, en la llamada violencia de genero, que es un constante desfilar de mujeres en ataúd.
     La lucha por los derechos de la mujer no se soluciona con el aborto libre y gratuito, que mata niños en el vientre de la mujer y permite que el hombre se desentienda de la maternidad, de la que es responsable. En este sentido, es muy triste como ningún país ayuda a una mujer embarazada y con problemas, a que de a luz- salvo a abortar- Esta labor queda relegada a instituciones benéficas particulares, como es el caso de Red Madre en España. La mujer necesita, por parte del Estado, que se iguale su sueldo al del varón y una conciliación laboral, y por parte del hombre, colaboración en el hogar y sentirse amada.
    El hombre tiene que aprender a amar a las mujeres, es su asignatura pendiente, y por mucha igualdad que se quiera poner en la sociedad –igualdad de derechos- hombres y mujeres no son iguales, tienen que aprender a quererse entre si.

      Proyecto Esperanza









miércoles, 8 de junio de 2016

La voluntad de poder





    La voluntad de poder es un concepto acuñado por el filósofo Friedrich Nietzsche, cuyo objeto es la consecución del Superhombre. Nietzsche considera el poder como lo bueno y la felicidad del hombre está en la sensación de que el poder aumenta y se ha superado un obstáculo; por el contrario, lo malo es todo lo que brota de la debilidad. El hombre debe buscar el aumento del poder y no debe tener ninguna moral que se lo impida, no debe buscar la virtud (inclinación hacia el bien) sino la aptitud (capacidad para obrar poder). En cuanto a los débiles y fracasados, éstos deben ser eliminados, imponiendo una selección natural en el hombre; se considera seres débiles aquellos que renuncian a ser superiores y se dejan llevar por una moral de rebaño, concretamente la cristiana.
   Hay que analizar las cosas con un poco de sensatez, una cosa es que la Iglesia Católica se haya corrompido en determinadas épocas de la historia, desacreditándose en la enseñanza de su doctrina, y otra cosa es decir que el hombre, para ser dueño de si mismo y superior, se tenga que librar de toda moral, o sea, de lo que nos enseña que es lo bueno y lo malo. Si el hombre quiere ser un superhombre, como nos dice Nietzsche, entonces lo que va a ser es un “lobo para el hombre” como nos dice Thomas Hobbes, en su obra “El Leviatan” en el que afirma que el estado natural del hombre es la lucha contra su prójimo. Y el hombre es el peor depredador para si mismo, porque posee el arma de destrucción masiva, cuando se emplea mal, que es la inteligencia, ejemplo de ello es el holocausto judío del Nazismo, crímenes del Stalinismo, de Pol pot en Camboya, masacres en Ruanda, estado islámico, multiples terrorismos, etc. Si juntamos dos voluntades de poder, es como juntar 2 gallos de pelea, se termina a garrotazos ó en guerra.
    El hombre es voluntad de sentir, porque es un ser que siente y que padece. Somos una persona en un cuerpo sensorial que sentimos la belleza de las flores, la brisa del mar, una puesta de sol, el esfuerzo del deporte, la buena comida y mejor siesta. Voluntad de sentir es como decir, que la vida es para sentirla y vivirla, que bonito es disfrutar de un cigarrito a la salida del trabajo, yendo caminando a casa tranquilamente, haciendo buen tiempo. Las personas disfrutamos, sobre todo, con los pequeños placeres, porque son sencillos, como nosotros.  Sentimos emociones de alegría, tristeza o ira, que nos produce una hermosa película, un bonito atardecer, una injusticia, una desgracia, una victoria deportiva, etc. También sentimos el dolor, la debilidad física y la muerte, a la que, irremediablemente estamos sujetos.





    Pero el hombre es, ante todo, voluntad de querer o de amar, porque tiene un corazón, que es la capacidad para querer, algo que no está presente en los animales. Si juntamos  2 voluntades de querer, entonces surje una familia, una amistad, porque en ambos hay una capacidad de darse al otro. Frente al modelo del superhombre, propuesto por Nietszche, en el que su fuerza está en su poder,  el Evangelio nos propone el modelo del supercorazón, que encarna el mismo Cristo, en el que su fuerza está en su amor al prójimo.





                           .










miércoles, 18 de mayo de 2016

El buen ladrón




     El buen ladrón es un personaje del Evangelio, que tuvo la desgracia ó suerte, según se mire, de compartir condena a muerte con Cristo. Este hombre era un delincuente, salteador de caminos, seguramente asesino y zelote (combatiente contra los romanos), compañero del otro delincuente llamado mal ladrón. A pesar de la situación tan terrible, la actitud de éste hombre es hermosa y sorprendente
    El buen ladrón, al que la tradición cristiana ha llamado Dimas, es un hombre que reconoce sus delitos, y acepta la condena a muerte como algo justamente merecido, y así se lo hace ver a su compañero delincuente. Realmente ¿Cuántos delincuentes en prisión, reconocen su mala vida y se arrepienten de ello? Por supuesto que los hay, pero no son la mayoría; y se justifican en que la sociedad, por ser injusta, les ha obligado a delinquir, y ellos no son más que unas victimas (victimismo del delincuente). Un condenado por corrupción política siempre dirá que fue acusado falsamente por sus adversarios políticos; un terrorista siempre dirá que él no es un asesino, sino un luchador por la libertad de su “pueblo”. Si nos salimos del mundo penitenciario y nos vamos a la sociedad en general, vemos que sucede lo mismo; las personas se ofenden unas a otras en sus relaciones habituales de familia, trabajo, vecindad, etc y no se piden perdón, salvo excepciones, siempre la culpa la tiene el otro; y las amistades se pierden, las familias se rompen, los ambientes de trabajo se deterioran.
     Pero además, Dimas es un hombre que va más alla del arrepentimiento, que ya es mucho, porque reconoce a quien está en la cruz con él, reconoce la inocencia de Cristo y su divinidad: no le pide el milagro de salvarle de la muerte, sino la gracia de poder ir al Cielo, porque es lo que le importa  verdad. Con toda seguridad, Dimás tendría una práctica y formación religiosa nula y olvidada, como les sucede a la mayoría de las personas de hoy día, que se declaran no practicantes y agnósticos, sin embargo fue capaz de reconocer a Cristo como Dios, algo de humildad tendría en su corazón; una actitud totalmente contraria a los fariseos (maestros y guardianes de la religión) y sacerdotes del templo (administradores de la religión al pueblo) que no paraban de vociferar todo tipo de improperios e insultos a Cristo, estando sufriendo de dolór.
     El llamado mal ladrón es una imagen bastante acertada de nuestra sociedad. Este hombre le dice a Cristo que se salve a si mismo-que para eso es Dios- y sobre todo, que le libre de la cruz a él y a su compañero, pero nada de reconocer sus delitos. La gente, si alguna vez reza a Dios, es para pedirle “algo” de tipo social, económico ó de salud, pero nada de reconocer nuestras faltas, incluso se afirma con rotundidad que no tenemos pecados ¡Como se puede ser tan caradura! Hace falta un cursillo de humildad, la que tenía el buen ladrón
      El buen ladrón reconoció sus faltas y pidió perdon por ello y aunque tuvo que pagar muy caro por sus delitos, entró en el cielo por la puerta grande.




martes, 3 de mayo de 2016

Alumbrar y esperar




      En el Evangelio se nos presenta la parábola de las 10 virgenes, que esperaban la llegada del esposo al la casa donde se iba a celebrar el matrimonio. Estas jóvenes formaban un cortejo para recibir al novio y, como era de noche, tenían que esperar con una luz encendida. La espera se alargó demasiado y a algunas de éstas chicas se les terminó el aceite de sus lámparas, no fueron previsoras (Virgenes necias) y tuvieron que ir a buscar más aceite. En ese tiempo, llegó el novio y entraron todos a la casa. Cuando llegaron las vírgenes que habían ido a por el aceite, se encontraron la puerta cerrada y se perdieron la ceremonia.
      La función de éstas muchachas era esperar y alumbrar, esperar y alumbrar es una buena actitud de vida para un cristiano corriente o para una persona de buena voluntad; porque hay que alumbrar en la vida, con la luz de la solidaridad, la generosidad, el amor, el compañerismo, la buena vecindad, la belleza, etc. Si observamos los informativos y prensa escrita o digital de nuestros días, la situación no solo es de oscuridad, sino de terrible espanto; afortunadamente, también hay buenas noticias, aunque de menor importancia o trascendencia, porque están protagonizadas por gente sencilla, no dirigentes políticos, y son esas pequeñas luces que alumbran la oscuridad de nuestra sociedad.
      Vale más encender una lucecita que maldecir de las tinieblas y, si en una habitación a oscuras, alguien enciende un móvil o mechero, por pequeña que sea esa luz, todos van hacia ella. Cada uno tiene que iluminar en la medida de sus posibilidades y lo que no alumbremos nosotros, otros no lo van a hacer.





    Hay que alumbrar en la vida, pero también esperar, como las vírgenes que esperaban al esposo. La espera es una actitud muy humana y la esperanza es lo último que se pierde; estamos a la espera y nos preocupa que nos depara la vida, ¿Qué será de nosotros, de nuestros hijos y nuestros seres queridos? Una persona que ha vivido dando luz y calor, tiene que confiar en que, al final de su vida, no se va a quedar desamparado, porque quien da recibe. Para un cristiano la espera va más alla, porque sabe que su vida, aunque se acaba, no se acaba, solo cambia la manera de vivir y es entonces, cuando conocemos a Aquel, por quien hemos vivido con la luz encendida. Que buenas las personas que no han vivido para si mismos y han tenido la lámpara encendida, dando luz y calor;  como la poesía de la Infanta jorobadita, de José María Pemán, que no se preocupan de hilar trajes de oro y plata, sino de ser sencillos en la vida esperando a Aquel que les ama.


Ésta fue la prima noche.
Cuando sonreía el alba

murió la jorobadita,
como se muere una lámpara.
Corrió por todo el palacio
la noticia comentada:
“No vivía en este mundo.”
“Era una criatura extraña.”
Sus hermanas, recelando
por sus trajes de oro y plata,
preguntaban a la dueña:
“¿Qué dura el luto de infantas?”

A la noche la regaron
de lirios y rosas blancas.
La sacaron de puntillas
por una puerta excusada.
Como si fuera al encuentro
del novio que ella soñaba,
iba la risa en sus labios,
la paz en su frente blanca.
Las estrellas y la luna
la vestían de oro y plata.



                                 

miércoles, 30 de marzo de 2016

Lavatorio de los pies






        El lavatorio de los pies es una de las escenas más hermosas del Jueves Santo; en ella Cristo lava los pies a los discípulos antes de celebrar la última cena, en el día en que les llamó amigos. El objetivo de éste acto es doble, por un lado mostrar a los apóstoles una actitud de servicio, lavando los pies, que ellos deben tener con el prójimo; por otra parte, tienen que dejarse lavar los pies, esto es, tienen que dejarse querer, así se lo hizo ver a S. Pedro.
       Hay personas que caminan por la vida haciendo mucho ruido y pisando fuerte, porque pisan con orgullo y prepotencia, queriendo que todo el mundo les oiga llegar y vea pasar, aunque después, su obrar en la vida no tiene ningún valor; los pies de ésta gente, así como las manos, cabeza y corazón necesitan un buen lavado. Hay personas que caminan silenciosamente sin llamar la atención, nadie se da cuenta de su paso y después ven la grandeza de las obras que han hecho.
      El Papa Francisco ha dado al mundo una lección de amor y tolerancia el día de Jueves Santo, en la Misa celebrada en el centro de refugiados de Roma. En ésta ceremonia, con unos asistentes mayormente no cristianos, realizó el acto del lavatorio de los pies con 12 personas de distintas confesiones religiosas, siendo 3 de ellos musulmanes. Este sencillo lavatorio derriba la intolerancia de unos terroristas que matan en nombre de Dios a los “infieles”- con los atentados de Bruxelas, Paris, Lahore, Kenia y tantos lugares-; derriba la intolerancia de los políticos que quieren eliminar la religión de la vida pública, en defensa de una sociedad laica y tolerante con todas las religiones; derriba la intolerancia de una Unión Europea que pretende pagar dinero a Turquía para deshacerse de unos pobres refugiados; derriba la intolerancia de muchos ciudadanos que solo piensan en si mismos, ajenos a un prójimo que sufre. Hay muchas formas de intolerancia, todas tienen en común que son incapaces de querer a nadie; esos refugiados, a quienes el Papa lavó los pies, se sintieron amados, al menos ese día.
      Hay que lavar los pies para vencer la intolerancia y el egoísmo, pero sobre todo hay que dejarse lavar los pies.


                                      

                                     

domingo, 20 de marzo de 2016

La semana santa es mía



      Las procesiones de Semana Santa son una expresión de sentimiento religioso que recorre España de un extremo a otro, comenzando incluso desde el jueves anterior ó Jueves de Pasión hasta el Domingo de Resurrección. Podemos preguntarnos quien creó la Semana Santa o ¿Cómo comenzaron a celebrarse éstas procesiones? En el caso de Medina del Campo (Valladolid), por ejemplo, fue el religioso San Vicente Ferrer quien inició la celebración de éstas procesiones, por el año de 1410, siendo las procesiones de disciplina, de las más antiguas de España; de la misma manera, surjieron en los demás pueblos y ciudades de España, animadas por las autoridades eclesiásticas y apoyadas por el fervor y sentimiento religioso popular. La Semana Santa fue creada por curas y religiosos, ciertamente, pero se enraizó de tal manera en el pueblo cristiano que creó su bosque propio; y así cambió de propiedad, ya no pertenece a la Iglesia, como autoridad religiosa, pertenece al pueblo, a la gente, al cofrade que desfila en la procesión en silencio, a las personas que asisten a ella desde fuera o participan en la misma, también desfilando.
     La Semana Santa pertenece a la gente, pertenece a ese cofrade, que a veces no va a Misa los domingos, pero tiene su propio sentimiento religioso. Durante el año el cofrade espera que lleguen las fechas señaladas, con anterioridad ensayan las bandas de música de las cofradías, se preparan los pasos con cariño y muchas flores. El día de la procesión es el más esperado, hay que llevar el Cristo a hombros, aunque pese y se soporta el frío y la molestia de caminar descalzo, porque es una penitencia que la pide el corazón del cofrade. Se desfila en silencio, llevando a ese Cristo llagado y a su madre doliente y lloran las trompetas y gritan los tambores de las bandas de música y suena la saeta que dice que no quiero cantar a ese Cristo del madero, sino al que anduvo en la mar, y ese Cristo del madero nos dice que todo su sufrimiento era necesario.



      En las procesiones, se ve a Dios más humano que nunca, aunque sea en imagen de madera, porque se le puede coger y llevar a hombros, hasta darle un beso en los pies. La gente solo quiere acompañarle en ese camino al Calvario, y quiere hacerlo por las calles de su ciudad, de su pueblo de su barrio, echarle una flor desde el balcón de su casa o una mirada de ternura.
     La Semana Santa es nuestra, algunos políticos la quieren eliminar en aras de una supuesta sociedad laica, libertad religiosa o lo que se les ocurra. ¿Qué saben ellos de libertad religiosa ni de sentimientos religiosos de las personas? Un cristo azotado que desfila por las calles  no hace daño a nadie, al igual que un crucifijo en el aula de un colegio. La Semana Santa no es algo que la Iglesia emplea para influenciar a la gente y luego marque la X en la declaración de la Renta, quien diga esto es un demagogo y un ignorante, La Semana Santa pertenece al pueblo y al corazón de la buena gente, es nuestra, es mía.







                               

domingo, 13 de marzo de 2016

Tengo que vivir



      ¿Cuántas personas hay en nuestra sociedad que ya no pueden o no quieren vivir porque la vida se les hace imposible ó una tortura? Se trata de personas en situación de minusvalía, enfermedad o abatimiento anímico, que ven que su vida no tiene sentido y acabar con ella es una liberación. Pues para ésta gente está el grito de “tengo que vivir”. En efecto, una persona tiene que vivir por 2 motivos: el 1º es porque nadie esta muerto hasta que no esta enterrado, y el 2ª es porque si no se lucha por vivir es cuando se muere de verdad, acosados por todas las dificultades.
     Hay que preguntarse en que consiste vivir; porque no se trata solamente de vivir físicamente por parte de un organismo vivo. Comer, beber, trabajar, ir al baño, ver futbol o telebasura, pasear y dormir no es vivir, eso ya lo hacen los animales en el zoo o los borregos en el establo. Vivir es hacerlo en todos los niveles de la persona humana: físico, cultural, espiritual, llevar a cabo unos objetivos, desarrollar unos valores humanos y virtudes y sobre todo, vivir con el corazón. Hay personas que estando completamente sanas física y emocionalmente, se puede decir que están muertas, viven solo para si mismas, sin aportar nada a la sociedad en la que viven o al prójimo al que les rodea; por el contrario, gente con situación de enfermedad o impedimento grave son un portento de vida, y un ejemplo para todos. Cuantos testimonios tenemos de deportistas y artistas minusválidos, de personas que sobrellevan una enfermedad, de quienes superan una desgracia de perdida de seres queridos, y aun así son capaces de mirar a la vida con optimismo.
   No es fácil vivir cuando tenemos una dificultad grave que parece imposible superarla, y es comprensible desear la muerte. En la película “Mar Adentro” se relata la vida de un tetrapléjico que se suicidó bebiendo cianuro, por no poder soportar su vida; para ello contó con la ayuda de una persona que le colocó el veneno en la mesilla junto a su cama, en un vaso con una pajita para poder tomarlo. Aquel hombre estaba en su derecho a suicidarse, no se trata de juzgar la moralidad de su acción, sino de ver que eligió morir en vez de vivir; también es triste la persona que le prestó colaboración en su suicidio, porque le ayudó a morir, cuando le debería haber ayudado a vivir. Por el contrario tenemos el actor Cristopher Reeve, que en la pantalla era Superman, desviaba un misil y evitaba que un autobús de escolares se cayese al rio, pero en la vida real era un tetrapléjico crucificado a una silla de ruedas. Aquel hombre quería vivir, creó una fundación para el estudio de la curación de su minusvalía.
     No es fácil vivir cuando todo está en contra nuestra, pero es cuando más hay que gritar tengo que vivir. Los afortunados que podemos vivir no podemos dejar que nuestra vida sea una línea horizontal, como las maquinas que, en los hospitales, señalan las constantes vitales del enfermo, porque entonces estamos al borde de la muerte como personas y también tenemos que gritar tengo que vivir, pero además de vivir tenemos que ayudar a otros a vivir.









viernes, 4 de marzo de 2016

El dolor



        El dolor se define como  una experiencia sensorial desagradable, es una sensación más ó menos intensa que se siente en una parte del cuerpo, resultado de la excitación de las terminaciones nerviosas sensitivas. También es dolor el sentimiento de pena ó tristeza que se experimenta por motivos anímicos.
    Las personas, por el hecho de ser seres humanos corporales, estamos sujetos al dolor, la enfermedad y la muerte. Son realidades que pertenecen a nuestra naturaleza y son inevitables. Antiguamente el dolor y la enfermedad eran más fuertes e intensos en la vida del hombre, acentuados por las duras condiciones de vida. La sanidad era pésima o no existía, las enfermedades se curaban solas o la cura era la muerte y muchas veces, el remedio de los médicos lo que hacía era empeorar al enfermo. Los hospitales, cuando los había eran un lugar para albergar a los enfermos hasta que se morían o curaban por si solos. El estudio de la anatomía humana, el descubrimiento de las vacunas y más tarde de los antibióticos (Dr Fleming), supusieron un importante avance de la medicina y  la curación de muchas enfermedades hasta entonces incurables. El progreso técnico ha permitido mejorar las condiciones de vida en nuestra sociedad y aumentar la esperanza de vida. Actualmente, salvo algunas enfermedades como el cáncer y otras consideradas raras, la mayoría tienen tratamiento y curación; la medicina trata y opera casi todas las lesiones corporales y para el dolor físico están los analgésicos. Para el dolor de pena y tristeza –dolor no físico- existe la asistencia psicológica con multitud de terapias.
     El dolor y la enfermedad se pueden tratar y curar pero siempre van a estar en nosotros, porque forman parte de nuestra naturaleza, pero parece que nuestra sociedad vive de espaldas a ésta realidad. El dolor es considerado algo malo y hay que apartarlo de nuestra vida, con analgésicos o encerrándolo en un hospital. El dolor y el sufrimiento son igual de naturales que el gozo y el placer, aunque sean contrarios. La sociedad solo quiere ver cuerpos bonitos y jóvenes, son los iconos de nuestro mundo, a ellos se dirige toda la publicidad comercial y con los demás cuerpos practica la cultura del descarte (enfermos y ancianos), pero  olvida que esos cuerpos bonitos también se marchitan, como las rosas y también sufren dolor. Entendemos el dolor como una desgracia, pero es algo que le sucede a todo el mundo y no por ello va a ser desgraciado, aunque si que hay que sobrellevarlo.
      El dolor siempre va a estar entre nosotros, por muchos analgésicos que tomemos ó por mucho que progrese la sanidad;  se puede aliviar sus síntomas pero nunca desaparecerá. Hay algo que si se puede hacer y es vencer el dolor, eclipsarlo, taparlo con algo más fuerte que es la alegría. Aunque no lo parezca todos tenemos alegría, en mayor o menor medida y podemos ayudar a otros a encender esa alegría, esa alegría y esa risa que le gana el pulso al dolor.


                                       

                                     

viernes, 26 de febrero de 2016

El inmigrante






    La inmigración es un drama humano en nuestros días, y estamos acostumbrados a ver en los informativos gente que quiere entrar de forma ilegal en la Unión Europea o EEUU, huyendo de la miseria de sus países de origen y buscando mejores condiciones de vida. Estas personas se encuentran en su camino con una enorme verja o un mar, que, en ocasiones, se cobra sus vidas.
      Existe un inmigrante muy especial, es alguien que, a toda costa, quiere entrar, no precisamente en un país, sino en el corazón del hombre, y trata de hacerlo burlando la vigilancia de la policía ó a través de un mar embravecido. Este inmigrante no es otro que el mismo Dios, que quiere entrar en las personas sin ser invitado y de muy diversas maneras, como buenos deseos,  intenciones de arrepentimiento, ganas de cambiar de vida, toques de generosidad, etc. Dios quiere entrar en nuestro corazón, pero no queremos, porque supone una amenaza para nuestro egoísmo,  comodidad y nuestro yo, al igual que los inmigrantes son una amenaza para nuestra Seguridad Social y estado del bienestar. Por ello cercamos nuestro corazón con una enorme verja, como la de Ceuta y cuando sentimos que va a entrar, cuando sentimos un arrebato de solidaridad, lo “devolvemos en caliente” a la policía del otro lado, para que no nos impida ocuparnos de nuestra vida. A veces consigue entrar, entonces le llevamos a un centro de internamiento de inmigrantes en un rincón de nuestro corazón, porque nos parece un deseo bueno, pero será para otra ocasión, que quizá no llegue nunca. Algún inmigrante consigue escapar de la policía y acaba vagando por el país viviendo como puede, sufriendo soledad y explotación, Dios termina de ilegal en nuestro corazón sin recibir otra cosa que nuestra indiferencia; tenemos esos buenos deseos de generosidad pero no los hacemos nuestros, no se llevan a cabo, por eso están de ilegales, dentro de un corazón cerrado por una verja o encerrado en una jaula.
      La inmigración como drama humano es un problema de muy difícil solución. No se puede abrir la puerta  de par en par porque no es posible, materialmente,  recibir a todo el mundo y el problema social es enorme, pero hay que hacer algo por ésta pobre gente. La solución es muy difícil o quizá no, no se puede abrir la verja de Ceuta ó Lampedusa, pero si se puede abrir el corazón de las personas y los gobernantes de los países desarrollados, dejar que entre el inmigrante de la solidaridad, aunque sea en avalancha. Si existe la pobreza y el subdesarrollo en muchos países es porque hay intereses políticos y económicos asociados a la corrupción local, que no son más que corazones desalmados encerrados por una triple verja. En los añor 90 se hizo en España campaña para destinar el 0,7% del PIB a cooperación al desarrollo, no se perdería mucho si se destinase el 1%. Estos fondos se pueden destinar a un gran número de ONGs de reconocida labor solidaria (Manos Unidas, Combonianos, Oxfam, Medicos sin fronteras, save the children, etc) para su aplicación en los países de donde procede la inmigración, con auditorías de garantía, nunca hacerlo con los gobiernos locales, que están plagados de corrupción. Estas instituciones llevan muchos años trabajando para llevar educación y desarrollo a los llamados países del 3º mundo; estas instituciones llevan muchos años abriendo corazones y sacudiendo conciencias.
     Cuando el corazón del hombre está cerrado, en el exterior hay que colocar cerrojos, verjas, policía, fronteras y fuerzas armadas; pueden contener la inmigración ilegal, no siempre, pero no resuelven el verdadero problema, que no es otro que el sufrimiento de la gente dentro y fuera de nuestras fronteras por no tener lo básico para vivir. En cada hombre que quiere atravesar una alambrada o mar en patera está ese inmigrante, que quiere entrar en el corazón de la gente. No es fácil resolver el problema de la pobreza y la inmigración, pero si se pueden aportar muchos granos de arena o de trigo que al final hacen un inmenso granero. 




                                      

domingo, 14 de febrero de 2016

Agua viva




      En el Evangelio se narra el encuentro de Cristo con la samaritana, en el que Jesús le dice a la mujer que el tiene un agua que, quien la beba, no tendrá más sed; la samaritana se lo toma a broma y le pide ese agua para no tener que ir todos los días al pozo; Cristo le demuestra que habla en serio diciéndole a la mujer que vive con un hombre que no es su marido; la samaritana se sorprende y a partir de ahí se inicia una conversación que termina con una predicación de Cristo en el pueblo de la mujer. Al margen del relato evangélico, lo que interesa saber es que es ese agua que quita la sed ó agua viva ¿es una palabra bonita para la devoción religiosa ó es algo verdadero para cambiar a las personas?
       Lo 1º que hay que tener en cuenta es que éste agua viva no sirve para quitar la sed material, entonces ¿para que sirve?, pues para quitar la sed no material, que si que tiene el hombre, aunque no lo vea. ¿Cuál es la sed no material? Pues aquella que brota del propio corazón del hombre, esto se entiende con un sencillo ejemplo: Necesitamos un coche (sed material) un utilitario de 90 cv es suficiente para nuestras necesidades, pero queremos uno que tenga 160 cv, que sea grande y con un montón de extras (sed no material) para poder ostentar y satisfacernos a nosotros mismos. Necesitamos una vivienda, pero queremos un chalet de lujo; necesitamos un empleo, pero de encargado y no de operario; necesitamos vestido, pero que sea 1º marca; necesitamos esposa y marido, pero que sean ricos y guapos. Nunca vamos a estar satisfechos con lo que tenemos, siempre queremos más, porque nuestro corazón tiene sed, sed de amar y ser amado y si no encuentra amor, lo busca en las cosas materiales para quererse a si mismo, busca quererse a si mismo en los caballos de un coche, en unas vacaciones de un crucero, en una casa muy bonita. Quererse a si mismo no es otra cosa que simple egoísmo, y el corazón del hombre está hecho para querer a los demás, está hecho para amar hacia fuera, no hacia dentro y como no puede amar hacia dentro, por muchas cosas bonitas que tenga el hombre, siempre va a querer más, intentando calmar una sed que así no se puede calmar.
      Para calmar la sed del corazón se nos ofrece el agua viva, pero ¿es una droga ó anestesia para olvidar nuestra insatisfacción y volvernos conformistas? De ninguna manera; esta agua apaga un fuego de amargor y egoísmo, pero hace germinar y crecer un árbol de alegría y generosidad, por eso es agua viva. La persona que bebe éste agua, dejar de querer hacia dentro (quererse a uno mismo) para querer hacia fuera y ahora va a tener otra sed, la de darse a los demás, la de querer cambiar el mundo, haciéndolo más humano y hermoso, desde sus posibilidades, aunque solo sea barrer su propia acera.
      Y ¿De qué se compone el agua viva? El agua mineral, dependiendo del manantial del que procede, contiene unas sales minerales y unos micro elementos químicos, pudiendo ser agua medicinal. El agua viva tiene en su composición obras de misericordia o de solidaridad, así como virtudes y bienaventuranzas con un toque de amor de Dios; beberla supone cambiar de vida, pues, de lo contrario no se ha bebido, como esas personas que, en un banquete, para evitar emborracharse, arrojan el contenido de la copa a una maceta, cuando no les ven. Beber agua viva  es ser coherente, escuchar la palabra y ponerla en práctica.  


                               
                                  
                                    







jueves, 21 de enero de 2016

La farola

                          
                             

   Al encender una farola ó una lámpara, se alumbra una superficie que depende de la potencia de la bombilla utilizada y de la posición y orientación del objeto luminoso. Una farola alumbra toda la superficie para la cual se ha colocado en su lugar, sin embargo ¿Qué ocurre si el foco luminoso tiene alguna mancha? Obviamente la luz choca contra esas manchas y produce sombras sobre la superficie a iluminar, habiendo trozos de la calle o de la plaza que se queden oscurecidos, o bien la habitación tendrá una luz débil por que la lámpara del techo tiene una gruesa capa de polvo. Si a una lámpara le ponemos una bombilla tintada de rojo o azul, nos va a dar una luz rojiza o azulada, que, por supuesto, no alumbra igual que una bombilla limpia y trasparente.
    Igual que una farola es el corazón de una persona. La lámpara está hecha para iluminar y el corazón está hecho para querer, pero ambos tienen en común que suelen ensuciar. Cuando el corazón se ensucia también se forman sombras que dejan superficies sin amar; “a éstos si los quiero y a los otros fuera de mi vista”, es lo que dice un corazón que no está limpio. El corazón puede estar parcialmente sucio o cubierto por una espesa capa de alquitrán, en cuyo caso es un completo egoísta, porque tiene un aislante y una opacidad que le separa e impide querer a nadie. También se puede estar tintado como las bombillas de colores y dar un amor interesado o envenenado y ser un perfecto malvado que emite radiaciones ultravioletas (odio), letales para la vida.
      Hay casas que llevan tiempo cerradas, cuyas lámparas tienen una gruesa capa de polvo, o están cubiertas por una tela, igual que el resto de los muebles. Hay corazones que llevan mucho tiempo encerrados en si mismos, sin querer a nadie. ¿Como se limpia un corazón? Pues igual que una lámpara, pasandole un paño. En el caso del corazón ésta limpieza se denomina arrepentimiento, es un acto personal de rechazo a todas las faltas y pecados propios, a todo el polvo que se nos acumula encima, al igual que se acumula en lamparas y muebles.
     Una bombilla limpia da luz para toda la sala, un corazón limpio quiere a todo el mundo. Cierto es que no se ama a todos de la misma manera,  porque no es lo mismo esposa, hijos, amigos, vecinos, etc, pero lo cierto es que un corazón limpio, tiene amor para todos, como la bombilla.