jueves, 1 de septiembre de 2016

No dejar para mañana

 



      "No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" es una frase que nos dice que tenemos que ser en la vida, personas laboriosas y no holgazanes, personas que, al terminar la jornada, hemos hecho todo lo que teníamos que hacer, y nuestro descanso está justamente ganado.
Las personas tendemos a ahorrar trabajo y, sobre todo, a la ley del mínimo esfuerzo; en éste sentido, es muy distinta la ergonomía, que busca la comodidad en el trabajo para evitar lesiones corporales, enfermedades laborales y mejorar el rendimiento en el trabajo. Como ya hemos dicho, casi siempre tratamos de trabajar lo indispensable para cada día, y aquello que no es urgente o puede esperar lo dejamos para el día siguiente ó subsiguiente, aunque podíamos hacerlo hoy, adelantando trabajo para que mañana podamos avanzar más.
      Hay muchas cosas que no se necesitan expresamente para hoy, pero deben hacerse y como hoy no son necesarias decimos "ya lo haré mañana" para lo mismo decir mañana y pasado. Son cosas que la mayoría no pertenecen al ámbito laboral, por eso se dejan para mañana; ordenar el armario o el trastero, arreglar el jardin, clasificar unas fotos, planchar ropa, limpiar una parte de la casa, hacer una llamada a un amigo o visitarle, hacer un encargo que nos hizo una persona hace tiempo, hacer algo que nos han pedido nuestros hijos, reconciliarnos con alguien, tantas cosas que hay que hacer, que por simple pereza quedan aparcadas para otra ocasión, porque no son urgentes, pero son necesarias y algunas si que son urgentes, pero no queremos reconocerlo.
      El hombre que no deja nada para mañana, salvo aquello que no le ha dado tiempo, es una persona laboriosa y responsable, es alguien en quien poder confiar, porque responde con presteza a todos los requerimientos y solicitudes que se le hagan, sin otro obstáculo que su falta de capacidad o de tiempo.
     Hay muchas cosas que no hay que dejar para mañana, no solo de hacer, sino de querer, no se trata de querer cosas materiales (un coche o un televisor), sino de aquellos deseos que llevamos anidados en nosotros mismos y queremos realizar y vemos que se nos pasa la vida sin llevarlos a cabo : el viaje de nuestra vida, aprender un instrumento musical, escribir un libro, correr en la maratón, el camino de Santiago, desarrollar una afición, etc. Un sueño o deseo no satisfecho nos pesa toda la vida y si lo dejamos para mañana no lo haremos nunca.
    No hay que dejar para mañana lo que podemos querer hoy, pero sobre todo a quien podemos querer hoy, porque mañana, esas personas pueden no estar o faltar nosotros, y entonces nos pesará no haberles querido lo suficiente y a un ser querido nunca se le ama lo suficiente y hay muchas personas a las que querer. No dejemos para mañana a quien podemos querer hoy.








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