martes, 6 de mayo de 2025

La sociedad postcristiana


        Una sociedad postcristiana es aquella que es posterior a otra  que  ha sido confesional cristiana o católica. Esto ha ocurrido en  España, Italia, Polonia, etc  y en menor medida los países de Hispanoamérica. Sus habitantes han sido católicos practicantes, iban a Misa todos los domingos y fiestas de precepto; recibían todos los sacramentos de la Iglesia, guardaban la Cuaresma previa a la Semana Santa, incluso el gobierno colaboraba con la Iglesia en leyes, educación, medios de comunicación, etc. La gente era católica practicante porque todo el mundo lo era y quienes no eran practicantes, eran vistos como extraños. Esto también es aplicable a países de mayoría protestante (Gran bretaña, USA) y de mayoría cristiano ortodoxa (Rusia, países Europa del Este)

         De una sociedad confesional católica se pasa a una sociedad postcristiana o postcatólica en la que la sociedad deja de ser practicante o se hace irreligiosa, aunque conserva una base cristiana; solo asisten a la Misa semanal para recibir los sacramentos de la Iglesia (bodas, bautizos, comuniones y entierros), aunque - en el caso de España- muchos participan en una cofradía de Semana Santa y en obras benéficas y sociales relacionadas con la Iglesia como Cáritas. Sin embargo ¿Cual es la verdadera diferencia entre una sociedad católica y otra postcatólica? No es tanto la practica religiosa. La sociedad cristiana es aquella en la que, la Iglesia (los pastores) enseña la doctrina a los fieles (ovejas), y la sociedad postcatólica es aquella en la que, los fieles enseñan la doctrina a la Iglesia. Son las ovejas quienes dicen al pastor por donde quieren ir. Es la Iglesia al revés, pero lo peor de todo es que una buena parte de los obispos y sacerdotes, lo aceptan como algo necesario por la modernidad y los nuevos tiempos. No solamente son los fieles quienes enseñan la doctrina a los sacerdotes y obispos, sino también los infieles. Es el pensamiento dominante actual, que es el pensamiento progresista, quien ha metido en parte de la Iglesia, la ideología de genero, la moralidad (lo que es pecado y lo que no), el olvido de las almas por el medio ambiente, el igualitarismo religioso, incluso  el neoarrianismo. En España tenemos un ejemplo muy lustrativo. En un pueblo de Segovia , el párroco ha negado la  Comunión al alcalde,  por conocer su vida en homosexualidad (pecaminosa según la doctrina cristiana). Ello ha supuesto la protesta del grupo político del PSOE segoviano y unas declaraciones de la ministra de Igualdad Ana Redondo, calificando el hecho de discriminatorio e  inconstitucional. Ese sacerdote ha sido fiel a la doctrina que predica, porque otros dan la Comunión sin hacerse problemas, sabiendo que no se puede dar. 

            La sociedad postcristiana o postcristianización es la introducción del progresismo en la Iglesia, que ha dado lugar al catolicismo progresista o catoprogresismo. Este proceso se inició después del Concilio Vaticano II. No fue el concilio, pero si una mala interpretación de las conclusiones del mismo, lo que se llamó "Espiritu del Concilio" . Una cosa es que se cambien las formas, como es decir la Misa en la lengua local y no en latin, o que los sacerdotes no vistan sotana o de negro, y otra cosa es cambiar la doctrina por presiones sociales, hasta el punto de decir que lo que antes era pecado ahora no lo es. Han surgido corrientes teológicas, que no tienen nada de teología (liberación, ecoteología, feminista, universal, etc) porque la teología solo es la doctrina de la Iglesia explicada y profundizada. El mayor exponente del éste catoprogresismo es el camino sinodal alemán. Este camino es un proceso de revisión doctrinal, iniciado en 2020, en el que se plantean unas reformas muy fuertes, no aceptadas por Roma  y que han supuesto que la Iglesia Católica se encuentre al borde de un cisma. 

        La doctrina de la Iglesia es la misma hoy y siempre, no se puede cambiar por presiones del pensamiento dominante actual. Los católicos somos libres de seguir esa doctrina al 100%, al 50%, al 10%, pero lo que no tenemos ningún derecho es a cambiar una doctrina que no es nuestra, que el mismo Cristo nos ha dado, y que ha dado autoridad a la piedra de su Iglesia (Papa, obispos y magisterio de la Iglesia) para enseñar ésta doctrina al mundo. Cada uno es libre de vivir y pensar como quiera, pero también la Iglesia es libre de predicar su doctrina.





 https://www.omnesmag.com/actualidad/la-sociedad-hoy-postcristiana-postsecular-y-postliberal/

https://www.exaudi.org/es/el-camino-sinodal-aleman/

https://www.vidanuevadigital.com/2023/11/14/la-iglesia-alemana-mantiene-su-desafio-y-nace-su-comite-sinoda